08/12/2022

Sobre los cambios en el lenguaje

Está claro que la lengua es dinámica y va adaptándose a los cambios que le proponen quienes la usan. Y no siempre cambia por las razones que se cree.

Un reciente informe de una plataforma de aprendizaje acuñó varios términos que se han popularizado a lo largo de estos últimos 15 años y que ya forman parte del habla cotidiana en forma masiva.

La mayoría entiende que un “poliamor” es una relación amorosa consentida entre más de dos personas o que un “amigovio” es una relación menos formal que el noviazgo y que se mantiene con un amigo.

Hasta hay consenso para aceptar que existe la “pansexualidad” entendida como la atracción hacia otras personas independientemente de su sexo o identidad de género.

David Marín es el lingüista que tuvo a cargo el informe de la plataforma babbel que abarca neologismos de todo tipo.

Está claro que mucha nueva “palabra” vino de la mano del avance de la tecnología y de la creación de las redes sociales e, incluso, algunas provienen de una palabra de habla inglesa.

“Chat”, que viene del inglés; o “hacker”, “Intranet”, “tunear”, “textear” (mensajear texto, y ear, por adaptación del inglés “to text”), “wifi”, “criptomoneda” y “bitcoin” son algunos de esos ejemplos.

Incluso el dinamismo de la lengua se vio motorizado por la impensada pandemia producida con el sars-cov-2 que agregó al lenguaje cotidiano neologismos como “covid”, “cuarentenear”, “trolear”, “desconfinar”, por nombrar algunos de los que surgieron al calor de la emergencia sanitaria.

Sin embargo, donde pareciera haber cierta resistencia -al menos en Argentina- es en las nuevas palabras que identifican términos que vienen de las luchas sociales y los nuevos derechos, por ejemplo, “transgénero” para referirse a una persona que no se siente identificada con el sexo anatómico con el que nació. Quizás la militancia política de algunos partidos sobre el tema haya generado cierto rechazo.

“A una lengua viva nada le impide seguir evolucionando y adaptándose a las circunstancias, lo que permite reflejar y expresar las nuevas realidades que surgen y nos rodean”, explica con razón David Marín.

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