25/01/2022

Sergio Calderón es caroyense y es el mejor sommelier del mundo

Fue reconocido por la asociación Les Grandes Tables du Monde, formada por más de 180 prestigiosos restaurantes.

Desde hace décadas, el caroyense Sergio Calderón trabaja para la familia Bras en Francia como sumiller, es decir, la persona que se encarga del servicio de vinos y licores en restaurantes.

Y esta semana, la asociación Les Grandes Tables du Monde que fue fundada en 1954 y que integran 180 restaurantes de prestigio lo eligió mejor sommelier del mundo.

Calderón fue reconocido por “su acercamiento muy libre al vino, sin ideas recibidas, ni prejuicios”, indicó la asociación que tiene miembros en los cinco continentes.

El sumiller caroyense se encarga de la carta de vinos en el restaurante Le Suquet que se encuentra en Laguiole (centro de Francia). Calderón ya había sido elegido sommelier del año por la revista Le Chef, en 2010.

En tierras caroyenses

Calderón nació y pasó sus primeros años en Colonia Caroya antes de mudarse, primero, a Villa General Belgrano y, después, a la ciudad de Córdoba.

Todavía conserva parentela en Colonia Caroya, a través de la familia Bulacio. Su abuelo José María Bulacio tenía vides en Quilino y también algo en Caroya. Su tía Otilia todavía vive aquí.

El “bichito” del amor le picó en su adolescencia cuando conoció a su actual pareja, Evelina, francesa de nacimiento, en unas vacaciones de verano.

Después de intentar, infructuosamente, ingresar a la carrera de Medicina, decidió partir al viejo mundo en busca de ese amor de verano, en los albores de la década de 1980.

Y se quedó en Francia donde hizo carrera como sumiller. A lo largo de los años, Sergio Calderón construyó una bodega de más de 1.500 referencias, de cerca de doscientos enólogos diferentes, para complementar la cocina de Sébastien Bras.

“Obviamente, mi carta de vinos no estaría completa sin una selección de vinos de Argentina, mi país de origen, donde, con la ayuda de un amigo, produzco un Malbec”, le referenció Calderón a Infobae.

Conexión Córdoba

Sus familiares caroyenses cuentan que Calderón hizo un fraterno vínculo con el periodista Eduardo “Lalo” Freyre y que juntos suelen recorrer distintos “terroirs” en busca de lo más relevante de la producción argentina.

De hecho, Calderón también está al tanto de lo que se produce en su Córdoba y en sus distintos valles como Traslasierra y Calamuchita.

“Recuerdo que en Córdoba teníamos la fama de ser la gente más divertida del país. Y espero que siga con esa alegría. Nací en Colonia Caroya. Ése es el lugar de mi mamá y de la familia de mi madre y de mis abuelos”, señaló desde Francia Calderón.

El distinguido sumiller recordó que su abuelo José María Bulacio era productor de uva y le vendía sus cosechas a la desaparecida bodega Nanini.

Una pasión gigante

“El vino es todo un camino, no es que del la noche a la mañana sos sommelier. Yo paso mi vida viajando. Lo del vino es un virus que va creciendo poquito a poquito”, explicó Calderón en una de las tantas entrevistas que ofreció esta semana.

Y sobre sus comienzos añadió: “Yo no tenía la más mínima idea de vinos, empecé muy de abajo, y tuve suerte de encontrarme con un sommelier belga que me tomó al lado de él, me hizo probar vinos y eso me incitó a hacer estudios”.

Y el restaurante Le Suquet, donde trabaja Calderón, lo describió así: “El argentino recorre los viñedos del mundo, conoce a los enólogos, deambula por los viñedos, degusta, selecciona, deposita las joyas raras que ciertos proveedores guardan exclusivamente para él, un vínculo común basado en el discernimiento y la pasión por los grandes vinos”.

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