08/12/2021

Para el fiscal, Nicolás Tottis no cometió ningún abuso sexual y archivó la causa

Guillermo Monti desestimó la denuncia que pesaba en contra del presidente del Festival de Doma y Folklore ya que, durante los dos años en que lo investigó, no encontró ningún material probatorio que lo asociara a la comisión de un delito

Entre octubre de 2019 y noviembre de 2021, el Festival de Doma y Folklore de Jesús María vivió internamente una de sus situaciones más incómodas: en contra del presidente Nicolás Tottis habían interpuesto una denuncia por presunto abuso sexual con acceso carnal.

Y aunque el hecho denunciado no había sido cometido ni dentro del festival ni durante los días en que se realiza, involucraba a una excolaboradora de la fiesta.

El propio Tottis convocó a una sesión extraordinaria con miembros de la comisión, integrantes de cooperadoras y directivos de escuelas. Totalmente quebrado y con lágrimas a flor de piel les aseguró su inocencia y confesó que pesaba en contra de él una investigación penal.

De inmediato, las aguas se dividieron entre quienes interpretaban que debía pedir licencia mientras durase la investigación y los que decían que había que esperar que la Justicia avance.

Después de todo, durante todo el tiempo en que Tottis fue investigado nunca fue acusado formalmente de delito alguno y no precisó de abogado defensor, aunque siempre tuvo a la abogada Florencia González en la asesoría permanente.

Las señales que confundieron

Independientemente de la circulación de rumores, trascendidos, y versiones -además de mentiras- las primeras medidas que tomó la Justicia ayudaron a alimentar la noción de que la denuncia podría tener verosimilitud.

Se había dictado en contra de Nicolás Tottis una restricción de acercamiento, y el informe psicológico hecho a la presunta víctima en el Polo de la Mujer hablaba de una gran afectación.

Hasta el exjuez José Sartori decidió que todos los colaboradores del festival hagan una capacitación en la Ley Micaela, a la que asistió una integrante del Tribunal Superior de Justicia.

Y el silencio mediático de Tottis hizo el resto: su decisión de abstenerse de hacer declaraciones públicas le puso el condimento a una sociedad que lo condenó muchísimo antes de la resolución que el viernes 12 de noviembre tomó la Fiscalía de Instrucción de Jesús María de archivar la causa.

En redes sociales, una cantidad importante de usuarios calificaba a Tottis directamente como un abusador y daba por cierto algo que la fiscalía todavía tenía entre algodones.

Y transcurridos dos años y un mes desde la denuncia, vale destacar que no fueron suficientes los testigos, ni las pruebas aportadas por la parte acusadora, y hasta el peritaje psicológico a la -hoy- exvíctima fue insuficiente para fortalecer su denuncia.

La tesis acusadora de por sí estaba atada a una delgada línea. De un lado de esa frontera, se sugería un encuentro íntimo no consentido y del otro lado uno consentido.

Pero la causa se archivó por “atipicidad de los hechos” lo que equivale a decir que la conducta de Nicolás Tottis no encuadró en ninguna figura delictiva. Dicho de otro modo, no existió delito.

¿Cómo restablecer el honor?

Tottis se perdió de presidir la edición más exitosa de todos los tiempos del Festival, la 2020. La presión del entorno le hizo pedir licencia. La Justicia le dio la razón. ¿Pero quién y cómo le devuelve el honor que fue acribillado por las habladurías?

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