19/09/2021

Otras ventanas

Noticias reales. Para tiempo reales. Porque nada hace más daño que la falta de mostrar lo real que se vive

People holding retro television next to each other

Por: Juan Manuel García Escalada (Docente, Psicólogo Social, Sexólogo Social)

Mirar los noticieros de televisión es preguntarse: ¿Cuándo harán Noticieros? Son magazines, revistas que representan noticias, donde se opina… se opina… se opina y la noticia verdadera desaparece para que el tele-espectador se diluya en un laberinto entre lo real sucedido y los subjetivo por entender.

Lo vemos a diario. O en la construcción de hechos que no son noticias, y que se muestran como tales. Lamentables noticias dadas que redundan en presentaciones que vuelven a repetirse en la nota presentada en cuestión. Obviedades representativas que circulan como noticias.

Espectacularidades banales que se juntan con juegos y debate viciados de cierta dialéctica sin que la noticia pueda ayudar a construir un pensamiento desde lo que toda noticia desea ser: Clara, Concreta y Concisa.

Todo sea para ganar ciertas audiencias que se han reducido a generaciones que nacieron y se criaron con la televisión, y que hoy para las nuevas generaciones la información les llega bien o mal, cierta o mendaz, a través de las redes sociales y se observa que lo jóvenes están ¿(des)informados? de todo, pero carecen de referentes para debatir las noticias que consumen en esa necesaria dialéctica del debate respetando las diferencias.

Si bien, como decía León Tolstoi (novelista ruso, obras: La Guerra y la Paz, Anna Karenina, 1828-1910) “Pinta tu aldea y serás universal”, las noticias se quedan encasilladas en la anécdota superficial de cotidianeidades sin explicitar contextos sociales-culturales que ya abarcan también lo global y que se asemejan tanto que no hay distingos en sentires y conductas.

La misma decepción, mundial

Y entonces el país, Argentina, siempre se termina pareciendo a sí misma en sus grandezas y miserias. Y que todo es una mierda de país. Y sería bueno que te informaran, contaran, que, por ejemplo, en otros países, digamos España, Grecia, los jóvenes comienzan a deambular por falta de comprensión lectora (no somos los únicos) ni que hablar del aumento de las miopías por el exceso de las pantallas planas. Cada vez más anteojos.

También pasan cosas en otros territorios que sólo nos diferencian husos horarios. Construcciones culturales diferentes, pero las mismas esencialidades en la vida. Titulares del diario norteamericano The New York Times, también hacen referencia a las problemáticas escolares que trajo la pandemia en su sociedad. Los ciudadanos de Australia Y Nueva Zelanda también se quejan. Todos somos similares ante estos acontecimientos. Informarse para ubicarnos. Algo que se niega.

¿Qué muestrario informativo te brindan? Tengo que mirar mi comunidad y las cosas que allí suceden, porque es allí donde yo habito en mi cotidianeidad. Pero también soy habitante de un planeta universal que me contiene, que me interesa, me importa.

Es cierto no puedo saberlo ni abarcarlo todo. Pero los sucesos deben llegar, mostrarse, informarse ya que como una especie más, somos responsables de lo que hacemos y dejamos de hacer en el mundo.

Más cantidad de tecnología. Asistentes tecnológicos, inteligencia artificial. Toda apología de lo científico-Técnico. Pero también informar con noticias que abran puertas para dar a conocer a jóvenes que no ven futuro-presente.

Intuiciones que se hacen certeza cuando lo Punk avisaba allá por mediados de los ‘70, cantando sobre el Río Támesis de Londres: NO FUTURE… Suicidios juveniles en aumento… Todo se distingue y todo se parece en este planeta transformado en Aldea, como lo anticipó y definió hace muchas décadas atrás el canadiense Marshall McLuhan (filósofo, profesor de literatura, Teórico de la comunicación, 1911-1980).

Una gran oportunidad

Este virus nos mostró que debemos ser más humanos. Es la oportunidad que nos da de repensarnos. Es tiempo de diferenciar lo fundamental de lo secundario en una dialéctica constante de no mentirnos y mentir desde los que tienen el poder.

Vemos y escuchamos las noticias. Que maltrato a los hechos, a las palabras, a las redacciones y siempre desde cómo se informa.

Noticias reales. Para tiempo reales. Porque nada hace más daño que la falta de mostrar lo real que se vive. No se sana escapando. Se cura enfrentando las realidades creadas por nosotros los humanos.

“Como Juan Sin Miedo, que cuando le preguntan si durante la noche en el Castillo tuvo miedo, éste contestó: Sí. Y qué hacía, le vuelven a preguntar: Miraba, miraba y mi miedo desaparecía”.

Si bien todo conlleva una actitud política (Lo personal es político) se ideologiza. Algunos con destemplanza, ironías, otros con parsimonia, pero todo se caracteriza por una carencia de respeto a la información, en su contenido y presentación para que quienes llegan a ella puedan sacar sus propias y personales conclusiones.

La democracia es el modo más “(im)perfecto” de lo posible, para que se entienda que la competencia, la cooperación, la agresividad (sin violencia), la solidaridad que conllevan inherentes los humanos en sus tendencias, éstas dependen cómo se encauzan en la valoración de una sociedad.

La tribu Zuñi era religiosa y valoraba la cooperación y no entendía la idea de Guerra. Interesante Religión.

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