09/08/2022

Nuestros recuerdos de la guerra

La guerra de Malvinas nos atraviesa, nos interpela, nos sensibiliza, nos ayuda a reflexionar. Malvinizar sigue siendo la gran tarea pendiente, 40 años después.

Ilustración de José Garay, artista plástico de Entre Ríos

Qué difícil resulta escribir sobre Malvinas sin caer en la corrección política ni tampoco en la insulsez.

Escribir algo que le haga Justicia al sacrificio que hicieron un montón de pibes, aunque sin hacerles concesiones a los militares que los enviaron a una guerra desigual.

40 años más tarde y sin contexto, resulta fácil condenar la violencia en cualquiera de sus manifestaciones porque nunca fue ni será solución a ningún tipo de disputa entre partes.

Pero la guerra de Malvinas de 1982 fue mucho más que una disputa violenta entre partes. En primer lugar, porque los chicos que “enviamos” a la guerra a defender nuestro suelo, volvieron convertidos en veteranos y sólo tenían 19 o 20 años de edad.

Y a esos veteranos les dimos la espalda, los escondimos debajo de la alfombra, y les hicimos oídos sordos. Muchos de ellos tuvieron dificultad para reinsertarse, para conseguir un trabajo, o volver a los estudios.

Pasaron de héroes a parias en un abrir y cerrar de ojos. Es que la vergüenza de la derrota dio lugar al peor de los castigos: pasamos todo por el tamiz del olvido.

Durante años fue difícil separar la paja del trigo. Lo que fue un gravísimo error de cálculo de una dictadura militar en brusco descenso se lo achacamos también a esos “pibes” de la guerra. Como en el tango de Discépolo mezclamos la biblia con el calefón.

40 años más tarde estamos a tiempo de una justa reparación histórica para veteranos y veteranas, y también para muchos de los que los condujeron durante la guerra y cuidaron de ellos.

Estamos a tiempo porque el reclamo por nuestra soberanía sobre las islas sigue intacto y porque ellos y ellas están todavía entre nosotros. Y para que ese reclamo trascienda generaciones habrá que continuar el proceso de necesaria malvinización con esos testimonios.

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