08/12/2022

La partida repentina de Susana Cabuchi repercutió en el ambiente literario cordobés

La muerte de la poetisa jesusmariense no pasó inadvertida entre colegas, alumnos, amigos y talleristas que cosechó a lo largo y ancho de Córdoba y de Argentina.

Seguramente, Susana Cabuchi pasará a la historia como una de las grandes referentes literarias de Jesús María con proyección provincial, nacional e internacional.

Es que la mujer, de una potente obra poética, fue traducida al portugués, al italiano, al árabe y al francés. No debe haber en Jesús María antecedente semejante, salvo en caso de Félix Gabriel Flores (otro nacido en la ciudad del que poco se sabe sobre su estancia en estas tierras).

Aunque cambió su residencia a la ciudad de Córdoba durante mucho tiempo, hace alrededor de un año Cabuchi había decidido retornar a su Jesús María natal y a la que siempre tuvo presente en sus creaciones literarias.

Y casi tan reciente como su retorno fue la presentación de su último libro, Siria, que más que una obra literaria es un manifiesto del amor por la tradición familiar de la familia Cabuchi, anclada en el Oriente Medio.

Pero también, Siria, se presenta como una crítica honda y dolorosa sobre la destrucción y la desolación que la guerra dejó en el país de origen.

Compromiso con la palabra

Susana Cabuchi fue una militante de las letras, desde siempre. Dictó cursos, seminarios y talleres de escritura y de lectura para docentes, niños, jóvenes y adultos en diversas provincias de la Argentina y en países limítrofes.

Organizó ferias del libro, semanas de cultura, concursos literarios, coordinó debates y otras actividades de difusión de la Literatura Argentina. Fue también jurado en numerosos concursos literarios de Poesía y Narrativa.

Y tuvo en vida numerosos distingos, aunque algunos calaron más hondo en su ánimo que otros, y quizás fueron los más inesperados.

Como el premio Pío León que el municipio de Jesús María le entregó durante 2021 que la dejó al borde de las lágrimas y casi sin palabras, justo a ella que las dominaba tanto.

O en 2014 cuando la Agencia Córdoba Cultura, presidida en ese entonces por Pablo Canedo, le entregó el reconocimiento al Mérito Artístico.

Una abnegada trabajadora

No fue Susana Cabuchi una poetisa prolífica. En confidencia con sus talleristas confesaba que, en realidad, cada texto le demandaba mucho tiempo e intelecto.

Será ésa la razón por la que sus textos tienen una potencia conmovedora. Sin exagerar en adjetivaciones, los poemas de Cabuchi destacan por su eficacia visual: es imposible no ponerse en contexto cuando describe un parral, una tarde de verano, o una estancia bajo un árbol y cerca del río.

Maria Teresa Andruetto, colega y amiga de Cabuchi, le dedicó unas sentidas palabras tras conocerse la noticia de su fallecimiento esta semana.

“Susana querida, poeta finísima, hermosa persona, amiga, qué tristeza que tengo, qué noticia tan amarga. Acá comparto algunos poemas de tu poesía luminosa y en primer lugar Pasos, que capta una vida completa y que, como otros tuyos, me sé de memoria”, señaló a través de la red social Facebook.

O el periodista cultural y escritor Gabriel Abalos que le dedicó otros conmovidos párrafos.
“A su paso por la tierra, la poesía ha ganado en amor, en verdad, en belleza; y ahora, quienes la conocimos hemos que- dado más pobres de su dulce sabiduría y su bondad. Podremos decir: la conocimos, brilló entre nosotros, la quisimos, fue nuestra…”, destacó el escritor.

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