06/12/2022

Fin de una pesadilla de abusos contra una joven mujer de Colonia Vicente Agüero

En un segundo juicio, tres hombres adultos recibieron penas de entre 10 y casi 12 años de prisión tras haber sido hallados culpables de los delitos de abuso sexual

El fiscal de Cámara Marcelo Hidalgo llevó adelante las acusaciones.

En Colonia Vicente Agüero y a fines de 2019, una joven mujer con una leve discapacidad intelectual hizo pública ante Policía que había sido abusada sexualmente.
El relato a los agentes de la Policía se brindó a poco de haber sido hallada ya que la víctima era intensamente buscada, tras la denuncia por desaparición que había formulado su padre.
La investigación del fiscal Guillermo Monti no hizo más que confirmar un cuadro horroroso: familiares directos y políticos de la víctima, y amigos de sus familiares, accedían sexualmente a ella con una frecuencia alarmante y con la connivencia explícita de la madre.
Tras la recopilación de material probatorio, la nómina de imputados quedó establecida en, al menos, seis personas.
Una parte de ese calvario terminó para la joven mujer cuando la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba condenó a su madre, a la pareja de su madre, al hermano de este y a un adulto mayor amigo de los anteriores.
La madre de la víctima reconoció su culpabilidad en los hechos atribuidos durante el juicio y recibió la pena más alta: 15 años de prisión. Su pareja fue condenado a nueve años; su cuñado, a 11, y el adulto mayor, a cuatro.

Tres condenas más

Y este jueves 16 de junio, culminó la segunda de las causas penales en contra de dos tíos y de quien se presume la paternidad biológica de la víctima, con lo que el ciclo de abusos aberrantes pareciera concluido.

En la Cámara 3ª del Crimen, en sala unipersonal presidida por el juez Leandro Quijada y con la fiscalía de Cámara de Marcelo José Hidalgo resultaron condenados los tres imputados.

H.F.T recibió una condena de 11 años y 6 meses; R.A.B, 11 años y J.A.B, 10 años. En todos los casos, fueron hallados culpable de la comisión de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y promoción a la corrupción de menores.

La mayor de las penas se la llevó H.F.T sobre quien pesa una presunción de paternidad biológica sobre la víctima, aunque no hay examen de ADN que lo avale ni un reconocimiento expreso de su parte.

La mujer no compareció en el juicio ya que el juez decidió preservarla y no revictimizarla.

El fiscal Marcelo Hidalgo llevó adelante las acusaciones sobre los familiares de la joven víctima.

Una comunidad detrás

Más allá del infierno personal e intrafamiliar que le tocó vivir a la mujer que padece una “discapacidad intelectual de tipo moderado”, lo cierto es que en su propia comunidad está superando su padecimiento reciente.

La comuna, sin ir más lejos, le ofreció un espacio laboral en un emprendimiento productivo vinculado al campo.

Además, cuenta con el apoyo de un equipo interdisciplinario con tratamiento psiquiátrico y psicológico.

Y la Justicia respetó su deseo de quedarse en su centro de vida, junto a un hermano a quien ayuda una acompañante terapéutica.

La joven víctima manifestó su intención de retomar sus estudios, una muestra de que con la colaboración atenta del entorno se pueden superar las dificultades más terribles.

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