02/12/2022

Familiares de Lautaro “Nano” Guzmán reiteraron su reclamo por Justicia

Organizaron este domingo un encuentro para recordarlo, pero también para pronunciarse en contra de la violencia ejercida por la Policía en contra de los más jóvenes.

Unas 70 personas tomaron parte durante la tarde de este domingo de la conmemoración de la memoria de Lautaro Guzmán y de Agustín Barrios en la sede vecinal de La Florida.

Ramón, Rosa, Pablo y Lorena, hermanos de “Nano”, se cargaron al hombro la convocatoria que se pobló de amigos y familiares y de referentes de otros lugares de la provincia de la lucha en contra de la violencia institucional.

Un rato antes de las 16, se proyectó un video con una sucesión de hermosas fotos de Lautaro que fueron un pasaporte directo a las primeras lágrimas.

En el salón, diversos recortes de publicaciones de medios y de diarios daba cuenta desde la noche tormentosa del 19 de junio de 2020 a la reciente imputación del agente de Policía Juan Cano como responsable de la muerte de los dos jóvenes que tenían 21 y 23 años.

Con la voz partida

Ramón, el hermano mayor de Lautaro, tomó la palabra primero para hacer una descripción plagada de las verdades que la familia sostiene desde hace tiempo.

Que todavía no se sabe cómo se inició la persecución, que no había motivos legales para perseguirlos en la moto, que no hubo alerta por la radio de la policía para iniciar la corrida que terminó en tragedia.

También, destacó que la noche del accidente en el lugar estaban todos los altos mandos de la policía, situación inusual para un “siniestro” vial. Y que quisieron ocultar el crimen ensuciando a las víctimas y catalogándolos de presuntos delincuentes que huían.

“Nano no tenía antecedentes y si los hubiera tenido tampoco merecía ser asesinado. Ni él ni nadie. Para defenderse entre la familia de azul, no solo pisotearon su nombre, su honor y su honra, sino que también lo dejaron sin vida”, señaló amargamente Ramón.

Después, visiblemente emocionado, tomó la palabra el otro hermano varón de Nano, Pablo, para dedicarle unos emotivos párrafos.

“La vida -comenzó diciendo-no nos preparó para una despedida, ni para tanto dolor. Tu partida tan repentina y violenta, que no te hayas ido sino que te hayan arrancado de aquí no tiene descripción. No sólo es consternación, es un extraño vacío, angustia, enojo, ira y llanto que ahoga”.

“Jamás te olvidaremos, tu rostro, tu voz y tu sonrisa nos guían y laten en nuestros corazones. El cielo es tu morada eterna; tu luz, la compañía ideal para Dios; tu encanto, la llave del paraíso; y tu mirada, la luz que alumbra nuestra oscuridad”, continuó.

Y concluyó: “Nuestro hermano, pequeño-gigante, descansa en las nubes blancas y en la inigualable compañía de Dios. Nosotros descansaremos cuando haya justicia para vos”.

Apoyo de otros pares

Soledad Laciar, mamá de Blas Correa, y familiares de Joaquín Paredes acompañaron a las familias Guzmán y Barrios y coincidieron en repudiar la violencia institucional.

También, referentes de Derechos Humanos de la Nación que explicaron cómo actuar frente a un procedimiento abusivo de la Policía.

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