25/01/2022

Esfuerzo titánico regional para evitar que se disperse un brote de Ómicron

Nuestra zona fue noticia nacional por ser el probable puerto de desembarco de la variante Ómicron del coronavirus.

Este domingo, el Instituto Malbrán ya estaba en condiciones de confirmar si los diez casos de variante inespecífica que se detectaron esta semana entre Colonia Caroya y Jesús María corresponden a la variante Ómicron del coronavirus.

Para la mayoría de las fuentes científicas consultadas, lo del Malbrán es sólo un trámite ya que el grado de certeza sobre la circulación de esa variante es altísima.

Baste con repasar lo que aseguró Humberto Debat, virólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria e integrante del proyecto País que monitorea las variantes de Sars-Cov-2 que circulan en Argentina: “Si el genoma parcial que codifica a la proteína S dio compatible con Ómicron, es Ómicron. Secuenciaron un fragmento que tiene 14 marcadores específicos de Ómicron y estaban todos. Es casi imposible que sea otra cosa”.

Por el momento no hay datos sólidos sobre Ómicron, excepto que se trata de una variante muy contagiosa, incluso más que Delta.

Además tiene la capacidad de contagiar a personas vacunadas con hasta tres dosis ya que las mutaciones le han otorgado la habilidad de evadir la respuesta inmunológica que desarrolla el organismo tras la vacunación o por un infección anterior con otra variante.

Con la guardia baja

Desde que se supo el miércoles pasado que un viajero y su familia podrían ser los portadores de la variante a esta zona, el mayor esfuerzo se puso en los rastreos de contactos y en imponer los aislamientos de rigor.

Se trata de una pareja y sus hijos que viven en Emiratos Árabes desde hace 13 años y que no venían a visitar a sus familias en nuestra zona desde que se declaró la pandemia.

Aunque cumplieron con todos los protocolos vigentes, no pudieron establecer en qué tramo del largo viaje podrían haberse contagiado.

Pudo ser en Emiratos Árabes, al que la variante ingresó a fines de noviembre y principios de diciembre, pero también pudo ser en Turquía, donde hicieron escala y noche, o en Madrid, donde hicieron la última escala restante antes de llegar a Buenos Aires.

El caso cero declaró ante las autoridades sanitarias que sus síntomas, aunque leves, los comenzó a tener el pasado viernes 3.

Pese a ello, estuvo reunido con su familia y con un pequeño grupo de amigos en un café por la mañana y en un negocio de gastronomía con otro pequeño grupo por la noche.

Todos los contagios se dieron dentro del marco de esas reuniones. Incluso, resultó curioso saber que uno de esos contactos fue al aire libre y por menos de 10 minutos, aunque sin barbijo y con intercambio de abrazos y besos.

Alta adhesión a las recomendaciones

Dicen que el miedo no es zonzo y algo de cierto debe haber en la frase porque desde el miércoles a la fecha, ha sido incesante el número de personas que concurrieron a hisoparse e, incluso, a recibir su primer dosis de vacuna anticovid, o completar su esquema e, incluso, recibir la tercera dosis de refuerzo.

Alrededor de 600 personas se acercaron a completar sus esquemas de vacunación con el detalle de que 70 de esos casos fueron de personas que concurrieron por su primera dosis.

También hubo adhesión masiva en la zona a los testeos, ya que se practicaron alrededor de 750 pruebas sólo durante este sábado.

De los 500 practicados en Jesús María, ninguno dio positivo, mientras que en Colonia Caroya se habrían detectado otros 15 casos sobre 250 pruebas, pero no tendrían vinculación con los contagios que se presumen que son de la variante Ómicron.

Volver a la normalidad

El director de Salud de Jesús María, Andrés Carrillo, explicó que recién después de un cuarto test negativo (dos con antígeno y dos PCR) estarían en condiciones de comenzar a liberar a los 87 contactos estrechos y contactos de contacto que se mantienen en riguroso aislamiento.

Las pruebas se realizan de a pares –un antígeno junto a un PCR– y ya se les hizo una a todos y la siguiente se llevará a cabo al menos con una semana de diferencia.

Algunas personas a las que se había aislado preventivamente y que no eran contactos estrechos ni contactos de contacto, tras su testeo negativo, comenzaron a ser liberadas de esa obligación.

Mensaje tranquilizador

“Queremos llevarle tranquilidad a la comunidad. Se ha actuado como corresponde y se va a seguir actuando igual. Hemos hecho todos los rastreos y hechos los aislamientos que corresponden”, destacó el intendente de Caroya, Gustavo Brandán.

Y su par de Jesús María, Luis Picat, acotó: “La pesquisa nuestra y de la provincia ha sido importante. Apelamos a la solidaridad y a la responsabilidad de vacunarse, completar las segundas y comenzar con las terceras dosis”.

“Estamos en una instancia de la pandemia donde vamos a ver varios tipos de brotes como éste. Nuestra responsabilidad es no apartarnos de los protocolos vigentes sin molestar ni interferir en la vida diaria de las personas”, completó Picat.

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