06/12/2022

El Patio de los Pacheco, una leyenda que regresa

Un relato de la noche en que el mítico espacio de la cultura folklórica volvió a levantarse, en Deán Funes, tras dos años sin alma por la pandemia.

Por: Carina Mongi (Periodista de La Voz del Interior).

Publicado originalmente en sección Ciudadanos de La Voz del Interior

La calle Santiago del Estero al 862, en el corazón de Deán Funes, vuelve esa noche a ser la más transitada del barrio Paz. Casi en una esquina, está el más mítico de los reductos folklóricos del norte cordobés: el “patio” del Gringo Pacheco.

Aunque ya no es de tierra, ni los árboles bordean su contorno ni la parra deja entrever las estrellas, el espacio convertido en quincho sigue siendo un templo de la música popular, que volvió a “sonar” tras dos largos años de pandemia.

El confinamiento negó muchos encuentros, pero no logró aquietar el espíritu del lugar.

La excusa perfecta

Una fiesta de cumpleaños de una amiga, de las tantas que cultivó la familia, fue el acontecimiento que disparó la reapertura del patio folklórico. La agasajada, oriunda de Almafuerte, recorrió más de 200 kilómetros para llegar, al igual que la treintena de invitados que la siguieron desde distintas ciudades de Córdoba y de otras provincias. Con los locales, el patio se colmó, otra vez, como antes.

“La familia cantora” arrancó hace más de medio siglo con el casamiento de dos hermanos Pacheco –Héctor “Choya” y Miguel Ángel “el Gringo”– con dos hermanas Vergara –Elsa “Negrita” y Nancy–, hijas del “patriarca” de los bandoneonistas Pedro Vergara.

En ese momento, se unieron dos familias musicales y comenzó a rodar la leyenda, que cuenta que, por ese patio, hicieron base alguna vez los principales exponentes del folklore argentino. Suna Rocha, Los Carabajal, Luciano Pereyra, el Chaqueño Palavecino, Daniel Toro, Los Nocheros y tantos más.

Fue Elsa, pensando en su cuñado Choya, quien muy joven se había ido de la casa a tocar la guitarra (aún no tenía ni 18 años), quien instaló la idea de que su hogar sería la casa de los músicos que pasaran por allí, en un sitio estratégico, cerca de la ruta 60, conexión de Córdoba hacia el norte argentino.

“Si pasaban por Deán Funes y estaban cansados y querían comer algo casero o compartir un momento en familia, estábamos disponibles; y eso se empieza a saber en el ambiente. Lo cierto es que los músicos llegaban sin habernos conocido antes y teniendo como referencia que los esperábamos a la hora que sea”, cuenta Iris Pacheco (53), una de las hijas de Elsa (ya fallecida) y “el Gringo”.

Comida, música, baile

Las mollejas de cabrito al vino blanco, marca registrada del anfitrión que no sólo es hábil con la guitarra y el canto, comienzan a develar que la noche del regreso era especial. Además de la pandemia, la familia había bajado la intensidad por tragedias familiares que los golpearon, confiesa Iris.

Y en esta mitad de 2022, decidieron que era tiempo de volver a celebrar.

“El Gringo” (76) canta sentado en el escenario “La Oma”, el clásico de los Tucu Tucu, que también tienen sus viviendas en el templo.

Y esa noche, después de la caprichosa impasse que dispuso el Covid, se juntan de nuevo los cuatro hermanos. Se agregan Choya (74), quien desde hace medio siglo integra Los 4 de Córdoba; Jorge (64) y José (66), exguitarrista de Cacho Buenaventura. Y la música brota.

Toda la familia toca algún instrumento musical o canta. Varios con proyección nacional, junto con figuras de la música popular como Luciano Pereyra, La Sole o El Chaqueño.

Las dos mesas largas con alma de tablón, sobre las que humean cazuelas con guiso de lentejas, invitan a la charla.

Los Pacheco quieren reflotar las peñas para gente de la zona y para turistas de paso y también convertir su espacio en un museo del folklore y para diferentes manifestaciones culturales.

El frío invernal que de noche cala hasta los huesos afuera se derrite adentro, con la magia que contagia la nutrida familia musical Pacheco-Vergara.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *