25/02/2021

El crimen de Melisa Moyano está casi esclarecido

La prueba en contra de Luis Pérez es abundante y contundente.
La familia de Melisa pidió que el penalista Carlos Nayi sea querellante particular en la causa.

La Fiscalía de Instrucción de Jesús María tiene la convicción de que no pasará mucho tiempo hasta que se eleve a juicio la causa que investiga el crimen de Melisa Moyano (40) y cuyo principal imputado es su expareja, Luis Pérez (54).
El fiscal cree tener suficientemente acreditado quién fue el asesino y los motivos que tuvo para cometer el hecho criminal. Ya reunió pruebas y testimonios suficientes como para garantizar que la causa está casi resuelta.
El informe preliminar de los peritos forenses señaló que la causa eficiente de la muerte de Melisa fue asfixia mecánica por estrangulamiento y, en apariencia, utilizaron el cable de una planchita de cabello para cometer el hecho criminal. Presentaba un hematoma importante en la zona de la nuca y un familiar de Melisa relató que también tenía moretones en los brazos.
La mujer que tenía como profesión principal la de enfermera pidió ayuda a los gritos durante la mañana del domingo 31 de enero. Y a él lo vieron retirándose del domicilio que había compartido con ella hasta hacía 15 días. Medio barrio fue testigo de eso.

El fiscal Guillermo Monti estuvo en la escena del crimen el pasado domingo

Pérez se retiró del domicilio con ropa de cama y vestimentas de ella que fueron recuperadas en el procedimiento de la Policía Caminera donde fue detenido, en la autopista a Carlos Paz. En ese material, había rastros de sangre que la Policía Científica investiga. Y Pérez habría intentado borrar ese rastro.
Lo que no está acreditado, aún, o no trascendió periodísticamente, es si ella intentó defenderse de la agresión y alcanzó a proferirle algún araña- zo o rasguñón. Testimonios extraoficiales aseguran que sí.

Familiares de Melisa pidieron constituirse en querellantes particulares

Carlos Nayi, querellante

Una hermana de Melisa se presentó ante la Fiscalía y pidió ser admitida como querellante particular bajo el patrocinio del reconocido penalista Carlos Nayi.
En diálogo con Primer Día, Nayi también consideró que a la causa le queda poco por investigar: “No solamente que está esclarecido el hecho, eso lo sabemos desde un primer momento, sino que la prueba es bastante importante”.
El penalista cordobés, también querellante en las causas Arturo Maturano y Wanda Navarro, además de las del Pastor Peralta y María José Urbaneja, aseguró que el final de la relación entre Moyano y Pérez llegó tras otro hecho violento cometido por él en contra de una hija de 15 años y que desató la decisión de ella de separarse.
“Fue el pináculo tras una serie de hechos: persecución obsesiva, celopatía, dominación permanente, malos tratos físicos y psicológicos. Pero ese episodio con la hija (de ella, de una relación anterior) fue la que puso punto final a la relación”, explicó Nayi.
Sobre el agresor de Melisa, el penalista tuvo los más duros conceptos y aseguró que no podrá escudarse en la figura de la emoción violenta: “Era un perverso, una mala persona, un vago, un golpeador psicológica y físicamente hablando. Premeditó el hecho, la venía siguiendo, y después de haberlo cometido no llamó a la autoridad policial ni se entregó, huyó y procuró desplazar cualquier tipo de responsabilidad”.

Otros tiempos de una relación que concluyó de la peor forma: con un femicidio

Para Nayi, Pérez tuvo claro que hacía, cómo lo hacía y con qué lo hizo y eso le dificulta la posibilidad de esgrimir cualquier tipo de justificativo.
Procesalmente, continuarán una serie de procedimientos de rigor: declaración indagatoria del acusado y los peritajes psiquiátrico y psicológico, que se adjuntarán a los demás peritajes ya ordenados y en curso. De resultar culpable, Pérez irá a juicio con jurados populares y con un solo pronóstico punitivo: 35 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *