09/08/2022

El club Crecer de Montecristo promueve el fin de la violencia en el futbol infantil

Incentivan el estudio, desalientan el consumo de sustancias, y castigan a los que no respetan a su equipo, al rival, a los técnicos o a los árbitros.

Recientemente, la Liga Cordobesa se vio obligada a suspender una fecha durante un fin de semana para que todos los clubes se replantearan el nivel de violencia e intolerancia que se vive en los estadios del amateurismo.

La Liga ya había estado pensando en obligar a que los partidos del fútbol infantil se jueguen a puertas cerradas. ¡Una verdadera locura!

Dentro de ese contexto, el club Crecer de Monte Cristo que disputa sus partidos dentro de la Liga Regional Colón de Fútbol sorprendió con un reglamento interno que no sólo reprime las malas conductas sino que alienta el buen comportamiento.

Ángel Peralta, directivo y DT de inferiores de Crecer, explicó el punto de partida: “Nos sentamos un día y pensamos en cómo podemos ayudar a la sociedad para que esto mejore. No queremos que el club se vea involucrado en situaciones desagradables. Desde que lo implementamos nos está dando resultados”.

“Cada pauta -agregó Peralta- que está escrita deberá cumplirse al pie de la letra para asegurar la continuidad del trabajo que hacemos día a día. Creemos que es un aporte importantísimo para desarrollar a los niños y jóvenes con valores reales”.

Dependiendo de la gravedad de la falta cometida, cada integrante del club puede hacerse pasible de una expulsión o de un apercibimiento.

Acento en la educación

La parte realmente curiosa es la que le “exige” a los jugadores asistir al sistema educativo formal, tanto al nivel primario como secundario y superior.

Pero también sanciona a aquellos jugadores que se vean involucrados en actos de violencia de género o en delitos sexuales.

Se sancionan, además, los destrozos dentro del club, la concurrencia a partidos y prácticas en estado de ebriedad o bajo el efecto de las drogas.

Y hasta manejar un vehículo cuando se es menor de edad o hacerles gestos obscenos a los árbitros.

Como era de esperar, asimismo, se reprenden las agresiones, insultos, y amonestaciones reiteradas dentro del campo de juego. Y las faltas de respeto entre jugadores, hacia el técnico, el público, o las autoridades del club.

Los padres, incluidos

Para padres y espectadores, el reglamento de Crecer tiene previstas sanciones de expulsión por todo tipo de insulto.

Pero, llamativamente, también habrá llamados de atención para los papás que griten y expongan a sus hijos, o autoexijan a sus hijos.

“Toda persona que no respete en algún punto este reglamento interno recibirá como sanción la expulsión y/o apercibimiento con un posterior análisis más riguroso”, dice el documento firmado por autoridades del club.

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