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Edición N.º 477

19 de abril de 2020

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Notas publicadas esa semana (9)

Descartaron que una médica con coronavirus haya producido contagio local

19 de abril de 2020 · actualidad; anibal viale; clinica privada jesus maria; contagio; coronavirus; covid-19; jesus maria; mauro di poi; testeo; veronica la licata

Una profesional que se desempeña en la UTI de la Clínica Privada Jesús María, pero que viene desde la ciudad de Córdoba dio positivo y activó el protocolo de actuación.

Esta semana vivimos la calma que antecede al huracán porque, salvo el paciente de 63 años que es el único internado en el Hospital Vicente Agüero y los dos jóvenes que habían venido recientemente desde Brasil, no habíamos tenido casos de COVID-19 positivos. Y cuando se supo que una médica que regularmente viene a Jesús María desde la ciudad de Córdoba había dado positivo, se les heló la sangre a todos. Es una profesional que realiza guardias en la Terapia Intensiva de la Clínica Privada Jesús María y también lo hace para el Sanatorio Allende de la ciudad de Córdoba, entre otros centros de salud. Rápidamente, se testeó al personal de la Clínica que estuvo en contacto con ella, a los pacientes que pudieron, y al personal del Hospital Vicente Agüero que también presta servicios allí. Se enviaron a laboratorio 30 muestras en total y durante la noche de este sábado se supo que todas habían dado negativo. Los directores generales de la Clínica, Verónica La Licata y Mauro di Poi, el director Médico Javier Díaz, y el director Administrativo Marcos Kokic difundieron un comunicado con la aliviadora noticia. “Clínica Privada Jesús María Dr. Aníbal Luis Viale S.A. Comunica al personal de la clínica, profesionales, pacientes y comunidad en general, que en el día de la fecha (por el 18 de abril) recibimos el resultado de las pruebas de hisopado realizadas sobre el personal de salud y pacientes de nuestra institución, arrojando resultado NEGATIVO en su totalidad”, comenzó diciendo el escrito. “Informamos -añadió- también que Clínica Privada Jesús María cumple desde el primer momento con el protocolo establecido para hacer frente a la pandemia que atravesamos y estamos adaptando permanentemente nuestra institución a las nuevas normativas que surgen. De igual manera actuamos con el personal y pacientes que estuvieron en contacto estrecho con un profesional de salud de nuestra institución, el cual fue confirmado positivo a Covid-l9”. Finalmente, hicieron un reconocimiento a todo su personal, a la Dirección del Hospital Vicente Agüero, su Área de Epidemiología y su personal, al COE regional, a la Red Integrada de Salud del Hospital Italiano, Clínicas y Sanatorios de la zona, Aclinor y a la comunidad en general. “Les pedimos continuar trabajando con el mismo compromiso, responsabilidad y dedicación. Que esta oportunidad nos sirva de aprendizaje y nos de fuerza para seguir enfrentando las distintas situaciones que seguramente nos tocarán vivir”, concluye el comunicado. Vale consignar que un 15% de las personas contagiadas con el coronavirus en el mundo pertenecen al sistema sanitario. Por ese motivo, es de esperar que se produzcan algunos contagios entre médicos, enfermeros, y demás personal que presta servicios en la salud pública y privada, independientemente de que hayan estado protegidos con barbijos y demás elementos de protección.

No quiero que me aplaudas, tampoco que me agredas

19 de abril de 2020 · Diego Almada; coe; coronavirus; covid-19; jesus maria; opinion; pandemia

Por: Diego Almada (Médico pediatra, integrante del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) central)

Yo no quiero que me aplaudas y al igual que vos, tampoco que me agredas. Hoy fue un día intenso. ¿Sabías que compartimos el mismo miedo y la misma esperanza? ¿Sabías que también me preocupa mi salud y la de mi familia? ¿Sabías que yo elijo exponerme cada vez que intento cuidarte y atenderte? ¿Sabías que no soy un héroe, ni pretendo serlo? ¿Sabías que sé, que muchos de nosotros nos vamos a infectar en esta pandemia? ¿Sabías que alguno de nosotros a pesar de tener los conocidos factores de riesgo, nos exponemos de manera voluntaria? Si no lo sabías, te lo cuento y te pido que confíes en que pongo lo mejor de mí en ése “¿qué te anda pasando?, no tengas miedo, quédate tranquilo”; al igual que en cada procedimiento y en cada intención cuando te miro. Siento que salimos y volvemos a casa en un contexto de guerra. Intento distraerme leyendo para que me gane el sueño y me encuentro con un texto relacionado con la moral en tiempos de guerra y pienso en la dimensión de esa experiencia plural y brutal que nos interroga sobre como vivenciamos la moralidad de nuestras vidas en un contexto de amenaza vital y cuáles son nuestras prácticas como el sentido de las mismas, hasta que me vence el sueño pensando… ¿Qué es lo que nos une y nos hace más fuertes? ¿Qué es lo que nos disgrega y nos debilita? Para despertar con algunas respuestas. El miedo, sin dudas, motoriza el individualismo, la agresión y la violencia. El valor por antonomasia, promueve la empatía y la solidaridad. Si fortalecemos entonces el valor como principio rector, habremos disminuidos nuestras miserias y las batallas dejarán ser solo nuestras. Y la violencia esa que “crea, sostiene, transforma y actualiza el mundo interno de los valores vividos, así como el mundo externo de los significados controvertidos” será cada vez más pequeña, el miedo va a pasar cada vez más desapercibido y la ética del aplauso se consolidará en el amor por lo humano. Estoy vivo, agradezco, y vuelvo a salir de casa.

Desde Alemania, Jorgelina Grossi cuenta cómo se vive su experiencia de aislamiento

19 de abril de 2020 · actualidad; aislamiento social; alemania; bad rappenau; baden wurtemberg; coronavirus; covid-19; cuarentena; jesus maria; jorgelina grossi; pandemia

Otra jesusmariense que trabaja en la temporada de helados de Alemania describe la situación del coronavirus en uno de los países más organizados del mundo.

Ni bien se desató la pandemia del coronavirus en Europa, lo primero que se supo sobre Alemania fue que contaban con 37 mil camas de hospital equipadas con respiradores. Además, que tenían un método de detección rápida de la enfermedad, y que ya estaban trabajando en una vacuna para combatirla. Pero, claro, una pandemia es una pandemia en cualquier lugar del mundo y es imposible impedir que una persona tenga temor, aunque se encuentre en uno de los países con mejores recursos para enfrentar al COVID-19. Jorgelina Grossi es hija del relojero de la calle España en Jesús María y volvió a hacer la “temporada” de helados en Alemania desde hace dos años, reiterando una experiencia que había tenido hace un par de décadas. Trabaja para unos italianos de Milán que son los propietarios del negocio y fue sorprendida por la noticia de que el virus se esparcía a velocidades tremendas en el viejo mundo. Jorgelina está viviendo su experiencia de confinamiento en Bad Rappenau que forma parte del estado de Baden-Wurtemberg. “En este momento está toda Alemania en cuarentena absoluta. En este momento hay 130 mil contagiados y 3000 muertes (143 mil y 4500 al cierre de esta edición) que es una tasa baja porque se hacen medio millón de testeos por día”. “Fue -añade Jorgelina- uno de los últimos países en declararse en cuarentena, lo estuvo estirando. El gobierno está muy confiado de que tiene las condiciones sanitarias para atender los casos. Ahora, están trayendo pacientes de Italia y Francia”.

Larga estancia en casa

Los alemanes acaban de pasar su primer mes de aislamiento y las informaciones que tienen indican que se extenderá por otros dos meses más. “Si todo va bien, en la primera  semana de mayo iremos saliendo paulatinamente de la cuarentena, pero no sabemos bien cómo va  a ser y qué actividades van a volver y en qué orden. No vamos a volver a la vida normal que teníamos antes de un día para el otro”, reflexiona la jesusmariense. Por lo pronto, usar guantes y tapaboca se les convirtió en hábito y saben que por un tiempo prolongado deberán mantener la distancia. “La situación -agrega- es grave. Todos los países de Europa están aislados. Acá, el alemán se adaptó rápido a los cambios, es muy respetuoso de las normas y reglas. El alemán no es de abrazar ni de besar y, por eso, le afectó menos el tema del contagio. Ni bien les pidieron que se queden en sus casa, se quedaron. No anda nadie en la calle”. Como la economía está parada, el gobierno les da un subsidio por catástrofe que representa un porcentaje de su salario. Además, están suspendidos por tres meses el pago de los servicios: alquileres, luz, y agua. “Al ser mis jefes italianos, supe todo lo que fue pasando en Italia y lo viví ni bien comenzó todo. Por eso, fuimos implementando las normativas con tiempo. Es muy triste escuchar que se moría tanta gente sola en un hospital porque entraban y se devolvían las cenizas. A mi jefe se le murió una tía y le devolvieron las cenizas. Te genera una angustia tremenda y te da una dimensión de la gravedad”, completa.

Ampliaron acusación sobre joven caroyense acusado de 14 hechos de “grooming” child

19 de abril de 2020 · abuso sexual gravemente ultrajante; actualidad; caroya; coaccion agravada; franco carignano; grooming child; produccion de material de pornografia infantil

A los delitos que ya le había imputado, el fiscal Guillermo Monti le añadió los de producción de material de pornografía infantil y abuso sexual gravemente ultrajante continuado.

Hace exactamente un año, el fiscal de Instrucción Guillermo Monti le imputó la comisión de tres delitos de índole sexual a un joven mayor de edad con domicilio en Colonia Caroya y ordenó su traslado al penal de Bouwer. la Fiscalía lo encontró sospechoso de haber cometido los delitos de “grooming child” o contacto con menores de edad para atentar contra su integridad sexual, coacción agravada por el anonimato, y la tenencia de material pornográfico infantil. Los delitos fueron cometidos en contra de 14 mujeres de distintas edades, algunas de ellas muy pequeñas, de nuestra provincia pero también de otras provincias y de otros países, incluso. Pero en cuatro de esos casos, y después de una ardua investigación que debió oficiarse en otras provincias, el fiscal Monti decidió ampliarle la imputación a producción de pornografía infantil, y a uno de esos cuatro  casos también le aplicó la figura del abuso sexual gravemente ultrajante continuado. Es decir, la misma figura que  se le imputó a Franco Carignano, el extecladista de Trulalá, quien fue condenado a 14 años de prisión, pese a que no mantuvo contacto físico con ninguna de sus víctimas. El acusado de Caroya, que permanece en prisión preventiva, fue notificado de esta decisión unos días antes de que comience el aislamiento social preventivo y obligatorio. “El abuso sexual se produjo, pero a través de medios telemáticos. Vamos a refrendarnos en  los motivos que se utilizaron para condenar a Franco Carignano, aunque los delitos se hayan cometido con diferencias”, explicaron fuentes de la Fiscalía. Aberrante conducta La metodología que utilizó el presunto autor de todos estos delitos fue similar a otras usuales: detrás de una ficticia agencia de modelos solicitaba videos  a sus víctimas en ropa interior y, luego, ese video era utilizado para pedirles fotografías de ellas desnudas e, incluso, teniendo relaciones sexuales con sus novios. La amenaza de hacer público el video original llevaba a las víctimas a ceder a esa extorsión. En el momento de la detención, se secuestró una computadora repleta de videos y fotografías pornográficas. A Monti le llevó alrededor de un mes dar con el presunto autor de estos delitos y contó con la colaboración del área de Coordinación y Seguimiento de Cibercrimen de la Policía Judicial, del equipo de Delitos Informáticos de Policía Judicial y de la Brigada de Investigaciones del Departamento Colón de la Policía. Con lo compilado hasta ahora, el fiscal estaría en condiciones de elevar la causa a juicio, aunque tiene poco más de un año hasta que se venza la prisión preventiva.

Policía Ambiental frenó importante desmonte en el Norte cordobés

19 de abril de 2020 · actualidad; desmonte ilegal; operativo de control; policia ambiental; sebastian elcano

👉 La intervención fue detectada el miércoles por las imágenes satelitales que analiza la repartición. 👉 El infractor violó la cuarentena y desmontaba en zona roja de bosque nativo. 👉 Se salvaron 23 hectáreas de vegetación de gran tamaño, se secuestró la maquinaria y se detuvo al infractor.

En plena vigencia de la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio establecido por el Gobierno Nacional, personal del área técnica de la Policía Ambiental de la provincia de Córdoba detectó, mediante el análisis de imágenes satelitales, una importante intervención al bosque nativo en zona rural del departamento Tulumba al límite con Río Seco. De inmediato se activó el protocolo de control con el área de inspectores de la repartición y efectivos de la Patrulla Rural de la Policía de la Provincia, quienes se dirigieron al campo próximo a la localidad de Sebastián Elcano a 170 kilómetros de la Ciudad de Córdoba, y detectaron que, efectivamente, un infractor pretendía desmontar sin autorización una significativa cantidad de hectáreas de bosque nativo. Los inspectores encontraron al infractor en flagrancia y facultados por el artículo 7 de la Ley 10115 ingresaron al predio y pudieron detener la intervención en el momento que sucedía, salvando así unas 23 hectáreas de material vegetal de gran tamaño. El propietario pretendía realizar un desmonte total en un parche del campo sobre una superficie de 30 hectáreas. Vale consignar que, en octubre del año pasado, ya se labraron actuaciones en el mismo campo por otra intervención sin autorización. Al constatar que en el lugar se estaba realizando un desmonte total con topadora, movimiento de suelo y acordonamiento de material los agentes frenaron todas las actividades, secuestraron la maquinaria y labraron las actuaciones pertinentes por violar la normativa ambiental. Asimismo, los efectivos policiales que prestaban colaboración detuvieron al sujeto por violación de la cuarentena obligatoria. Las especies arbóreas de gran tamaño afectadas con la intervención forestal fueron: algarrobo, quebracho blanco, tala, mistol, itín, entre otras. Se secuestraron 70 toneladas de leña verde y 10 toneladas de leña picada.

Desafíos cooperativos del COVID-19

19 de abril de 2020 · cooperativismo y pandemia; coronavirus; covid-19; desafios coperativos; opinion; roberto bertossi

Por: Prof. Dr. Roberto Bertossi (Experto CoNEAU Cooperativas y Mutuales)

Después de semejante pandemia mundial, nada será lo mismo.  La revalorización de la vida y el temor a la muerte, súbita y recelosamente recobraron toda su real dimensión, connotaciones e intensidad. También, claro, el valor de la salud, de la familia, de los amigos, del vecino, de la empatía, del servicio y arrojo de tantos magnánimos servidores voluntarios en nuestra sociedad civil mundial, todo lo cual sumará y multiplicará la obvia necesidad de humanizar salud, educación, nutrición, economía, trabajo, tecnología, transporte y comunicaciones como toda otra relación gregaria y ello con clara corresponsabilidad global cooperativa. Cuando la segunda guerra mundial, los países instrumentaron la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como modo y como medio cooperativo de articular y satisfacer necesidades, centralmente para conservar la paz y desterrar la guerra, descartando entonces previsiones ambientales y epidemiológicas por, presuntamente, innecesarias. El tiempo nos fue “haciendo sentir” dentro de Naciones Unidas, no solamente el rigor del abuso de poder traducido en el derecho de veto impuesto por los cinco países más poderosos de la tierra (precisamente en uno de ellos, (China) ¿germinó? y se disparó esta tremenda pandemia global); sino su ineficacia e ineficiencia práctica, universal e igualitaria; al menos considerando su espíritu, letra fundacional y más propia razón de ser y permanecer. Todo ello hoy nos exige un nuevo orden mundial con nuevos liderazgos (hoy por hoy se perfilaría Alemania) para que, mancomunadamente, podamos lograr con apropiada tensegridad y máxima resiliencia posible, un nuevo contrato social común entre todos los pueblos del orbe, pero ahora a partir de la persona, de la familia, de la cooperación y de la solidaridad; madurando fundacional y digitalmente la “unión cooperativa productor/consumidor” y  “prestador/usuario” sin apabullantes intermediarios ni lucros insaciables (vg., barbijos, alcohol en gel, alimentos, medicamentos, etc.),  desde un respeto mutuo, simétrico en pos de una cultura del encuentro y de la satisfacción.

Hacia un nuevo orden

Un nuevo orden mundial depende de que “las decisiones que tomemos tendrán un impacto durante años y décadas, reconfigurando el planeta. Estamos reescribiendo las reglas de juego no solo para lo político y económico porque, todo está en juego, ahora. Lo que decidamos en uno o dos meses, transformará el mundo durante años o incluso décadas” (Yuval Harari). Ante el desafío digital sistémico, omnipresente y desigual que viene cambiándolo todo, brotarán nuevas relaciones sociales, sanitarias, educativas, laborales (teletrabajos), culturales y hasta religiosas, como se verifican por estos días. En efecto, ante un obligado uso profuso de “las redes” vg.,  no solo se trabaja, se enseña, se aprende, se hace periodismo o como en casi todas las profesiones se atiende médica y psicológicamente desde casa, sino que también se puede verificar una curiosa, relevante e inédita manifestación cultual: la práctica digital masiva de ´diversas liturgias´ desde el domicilio personal de cada creyente, feligrés, adherente o simpatizante; algo que para los católicos ya advirtió y desautorizó el propio papa Francisco con su sagacidad característica, en tanto y en cuanto lo digital se opone a  comunión, comunidad y sacramentalidades tangibles, físicamente coparticipadas. Indubitablemente y como nunca, el COVID-19´ nos aisló e incomunicó personal y familiarmente (nadie sabe por cuánto tiempo, pero si sabemos que toda paciencia tiene su límite). De tal manera, por estos días nuestra sociabilidad humana debe subordinarse a la conexión vía WiFi e Internet, entre confinamiento y confinamiento, no más.

Un mundo más solidario

Lidiar con las consecuencias de la pandemia del coronavirus, no podrá prescindir de solidaridad, cooperación, fraternidad y confianza reciprocas en los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios, lo cual implicará su reconversión, reconfiguración y resignificación; todo ello sin perjuicio de viejas y nuevas “tentaciones” autoritarias, nacionalistas, xenófobas o totalitarias nefastas. A propósito, el papa Francisco aseguró que esta crisis es “un peligro, pero también una oportunidad” en la que él vislumbra los “signos iniciales de conversión a una economía menos líquida, más humana” agregando: “Y es la oportunidad de salir del peligro. Hoy creo que tenemos que desacelerar un determinado ritmo de consumo y de producción y aprender a comprender y a contemplar la naturaleza”, Este compromiso ecológico integral, mancomunado y solidario, debe de asignar un rol vital al  “cuidado  de la casa común”;  democratizando y humanizando sin ambages, ciencia, tecnología y finanzas para que cooperen con el nuevo orden mundial, sin prevalecer sobre el bien común ni el bienestar general global. Como acaba de sostener el papa Francisco, no se debe convivir con quienes desde la cultura del descarte, en esta época de pandemia, hacen vil comercio con los necesitados, sí, esos que "Se aprovechan de las necesidades de los demás y los venden: los mafiosos, los usureros y muchos otros” Claramente el valor cooperación y solidaridad como levadura de comunidad, se validará como decisivo para la cohesión y supervivencia de los pueblos. Finalmente, cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer, ante esta luctuosa realidad de realidades globales, resulta reconfortante y clarividente que autores de la talla de  Yuval Harari o Manuel Trajtenberg coincidan en cuanto que deberemos tomar una decisión solidaria también global: ¿iremos entonces por la senda de la desunión o tomaremos el camino de la solidaridad mundial para gestionar bienes comunes como la salud o la economía, puesto que, elegir la desunión no sólo prolongará la crisis, sino que probablemente dará lugar a catástrofes aún peores en el futuro? Elegir una activa solidaridad mundial no sólo será una victoria contra el coronavirus, sino también contra todas las futuras crisis y epidemias que pudieren asolar la humanidad en el siglo XXI (ojalá ya más fraterna y cooperativa).

Rige un permiso excepcional para regresar al domicilio de residencia

19 de abril de 2020 · actualidad; aislamiento social; autorizacion excepcional; coronavirus; covid-19; pandemia; regreso a casa

👉 Podrán hacerlo hasta este martes 21 de abril inclusive. 👉 Aquellas personas que el aislamiento social y obligatorio los encontró en residencias distintas de sus domicilios, tienen la posibilidad de retornar. 👉 La autorización excepcional deberá ser obtenida en regresoacasa.argentina.gob.ar

El Gobierno Nacional a través de una Resolución Conjunta 2/2020 del Ministerio del Interior y del Ministerio de Transporte de la Nación, resolvió habilitar a aquellas personas que el aislamiento social, preventivo y obligatorio los hubiera encontrado en residencias distintas de sus domicilios, tengan la prerrogativa de retornar a ellos. Esta disposición ya está vigente y durará hasta el próximo martes 21, inclusive. Todas aquellas personas que puedan acreditar que residen en un lugar al que les resulta necesario retornar, podrán hacerlo. Esta autorización excepcional deberá ser obtenida a través de la página web:  https://regresoacasa.argentina.gob.ar/ En el caso de que el traslado se efectúe en el vehículo de una persona autorizada al efecto, esta deberá portar una copia digital o impresa de la «Certificación para el Regreso al Domicilio Habitual» tramitada por el autorizante en la que conste tal circunstancia. Atento a esa resolución, el Ministerio de Seguridad provincial, refuerza los controles de Policía Caminera en las principales rutas de la provincia de Córdoba.

Precisiones

Quienes arriben a las distintas localidades deberán firmar una declaración jurada en la que den cuenta de que no tienen síntomas compatibles con coronavirus, además de consignar el domicilio en el que se completará la cuarentena sanitaria obligatoria de 14 días desde su llegada. El COE supervisará el estricto cumplimiento de esa medida. Sólo podrán retornar aquellas personas que tengan domicilio legal en la Provincia, consignado en su DNI. En caso de que las personas que ingresen al territorio de la Provincia no puedan cumplir la cuarentena en sus domicilios por cualquier circunstancia, se facilitará su alojamiento en dispositivos extra hospitalarios indicados por el COE. Debido a que los departamentos Juárez Celman, Tercero Arriba, Río Segundo, Río Primero, Totoral, Tulumba, Rio Seco, Sobremonte, Ischilin, Cruz del Eje, Minas, Pocho, San Alberto y San Javier son zonas libres de virus, con barreras sanitarias dispuestas, no se permitirá el ingreso ni el tránsito a través de los mismos. Para las personas en tránsito por Córdoba hacia otras provincias, podrán circular únicamente si poseen la autorización dispuesta por Resolución Conjunta Ministerio de Transporte y Ministerio del Interior de la Nación (RESFC-2020-2-APN-MI de fecha 17 de abril de 2020).

Periodista de Río Ceballos sigue varado en el mar

19 de abril de 2020 · coronavirus; covid-19; dante leguizamon; holland america line; opinion; zaandam

Mi nombre es Dante Leguizamón. Tengo 45 años y soy un periodista en cautiverio en un barco Holandés. Mientras escribo, tengo a mi lado la mochila que traje de viaje, esa mochila que desde hace días, me niego a desarmar. El 8 de marzo pasado, subí al crucero Zaandam de la Empresa Holland America Line invitado por un amigo, trabajador de la firma. La idea era hacer una serie de informes sobre las Islas Malvinas para los medios donde trabajo de la Universidad Nacional de Córdoba (fundada en 1613, la más antigua de Argentina). Hice esos informes el 12 de marzo y los envié, pero al igual que a muchas personas en el mundo, en los días siguientes me esperaba una pesadilla. Inicialmente yo debía bajar en Chile el 21 de marzo, pero las fronteras se cerraron y a partir de entonces quedé en manos de esta empresa de bandera holandesa y capitales norteamericanos. Este relato es sólo uno más de los muchos que requieren atención en este contexto de pandemia, pero como periodista me he sentido obligado a comunicar y denunciar algunas de las cosas que he conocido y vivido en estos días. Ocurre que, al hacer pública mi historia, he comenzado a recibir muchos mensajes de personas varadas en diferentes lugares del mundo contándome travesías y dolores. Entre esas personas (todos argentinos) hay muchos trabajadores de barcos que me contactan y me piden que haga conocer lo que ocurre en algunos cruceros. La mayoría me aclara que está "bajo contrato" y no puede decir todo lo que siente. Y aunque es cierto que otros no la están pasando tan mal como algunos, siento que mi obligación es, además de narrar lo que estoy viviendo, aprovechar este texto para contarles que en estos barcos han pasado y están pasando muchas cosas: me han contado por ejemplo de trabajadores que terminaron presos por negarse a atender a enfermos de coronavirus sin las medidas de protección correspondientes, me han narrado cuarentenas no controladas que se acercan a los 30 días ya y terminan siendo privaciones de la libertad encubiertas, me han narrado decenas de vuelos prometidos (y las ilusiones detrás de ellos) que no se concretan, me han contado de enfermos que no se denuncian y hasta de muertes en barcos que se conocen semanas después de que ocurrieron. En el caso del barco Zaandam en el que viajábamos desde Chile hasta Miami, el capitán nos obligó a recorrer más diez mil kilómetros sin que supieran qué hacer con nosotros. En ese trayecto, en la enfermería bajo la cual dormíamos algunos de nosotros, se produjeron cuatro muertes y casi una veintena de contagios por coronavirus. Al llegar a Miami fuimos traspasados a otro barco, el Rotterdam de la misma empresa, donde nos encontramos ahora junto a otros 10 argentinos. Cinco pasajeros, cin-co músicos y yo. Han pasado 42 días de esta travesía. Pasamos de una cabina a otra y ya no importa el tamaño porque todas son en definitiva una cárcel de la que no nos dejan salir. El nueve de abril mientras dormíamos, el Rotterdam levantó anclas y se fue dejando el puerto de Miami. Desde entonces damos vueltas por el mar en lugares cercanos a Bahamas sin rumbo cierto y —repito— sin información precisa del capitán sobre nuestro destino. Ante la incertidumbre que esta situación generó, mi familia presentó un Hábeas Corpus ante la Justicia Federal de Córdoba, Argentina y varias instituciones se presentaron como Amicus Curiae para apoyarnos. Entre ellos quiero destacar a la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, a mis compañeros del gremio de Prensa de mi provincia de Córdoba, al CELS, a la Universidad Nacional de Córdoba a la Secretaría de Derechos Humanos de mi provincia y a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Por lo que he vivido junto a otros argentinos y por lo que me cuentan otros trabajadores es que me siento en la obligación de difundir lo que está pasando con nosotros y con otros. Mientras esté en cautiverio en este barco de bandera holandesa, lo seguiré haciendo y también lo haré cuando regrese a casa. Ayer, un trabajador argentino de otro barco que se encuentra en la otra punta del mundo, me escribió: “En la posibilidad de que ustedes vuelvan está también la esperanza de que volvamos nosotros”. Quizá sea así, no lo sé. Lo que sí sé es que aquí todos buscamos esperanzas (esperancitas). Por eso me animo a hacer una reflexión que es también una denuncia. En este barco, pero también entre todos los desterrados que no están en su país, se percibe la presencia cada vez más creciente de un virus que también es invisible y que también puede matar. Es el virus de la angustia por no poder volver a casa. Alguna vez leí que la postal del destierro son esas valijas que permanecen siempre armadas a la espera de la posibilidad de volver a la patria. Así está mi mochila, así están las valijas de todos los argentinos en el exterior.

¿Cuánto más aguantaremos?

19 de abril de 2020 · aislamiento social; coronavirus; cuarentena; editorial; semanario primer dia

En el mundo, Especialistas hablan de tres meses mínimo para poder contener el avance del coronavirus. ¿Argentina estará preparada para resistir tanto?

Exactamente este domingo se cumple un mes desde que se instauró el aislamiento social preventivo y obligatorio, la mal llamada “cuarentena”. Este confinamiento que tiene como objetivo bajar la tasa de contagio del coronavirus se viene cumpliendo bastante bien si se compara la tasa de contagiados, la de muertos y la de recuperados en relación a países hermanos de latinoamérica. Pero, más allá del voluntarismo para contener la enfermedad, hay una realidad acuciante en muchos sectores a los que el hambre les está golpeando duro. Necesitan salir a trabajar para juntar el mango diario que les permita subsistir. Claro, afuera no hay trabajo, pero ése es otro tema. En idéntica condición están millones de profesionales, de prestadores de servicios que, si no pudieron hacer ahorros, se la ven en figuritas para cumplir con sus obligaciones. Mientras, en el mundo, los especialistas machacan con la idea de que al coronavirus se lo frena con un aislamiento social durante tres meses como mínimo. Pero Sudamérica tiene una situación disímil en relación a países del primer mundo. Las economías de muchos países en desarrollo venían a los tumbos y la pandemia les dio el empujón hacia el barranco que buscaban evitar. ¿En esos contextos será factible pedirle a la gente que se quede en su casa sin darle nada? ¿No habrá que diseñar contextos controlados para que los más vulnerables puedan retornar a tareas laborales bajo ciertos protocolos sanitarios y de cuidados? Para que no tengamos una contención de la crisis imposible de sostener y que el enojo de esos sectores desborde en protestas como las que ya vimos en el pasado.