Colonia Caroya certificó a productores agroecológicos
12 de diciembre de 2017 · actualidad; berta portal; caroya; certificacion agroecologica; danilo fantini; produccion agroecologica
Cuatro emprendedores fueron los primeros en inaugurar el sello distintivo avalado por el municipio, novedad a nivel provincial.
Por: Marianela Tabbia (De nuestra redacción)
Desde hace cuatro años, especialistas de la ciudad comenzaron a proponer un método de trabajo diferente al tradicional: Eliminar de a poco el uso de químicos para controlar plagas y fortalecer la siembra fue uno de los numerosos desafíos.
La agrónoma Mariela Puerta acompañada de los técnicos Ariadna Arrigoni y Luis Narmona de la Subsecretaría de Agricultura Familiar llevaron a cabo un proceso cuyos frutos pudieron verse el pasado miércoles 29 de noviembre.
Cuatro productores recibieron por primera vez la certificación agroecológica que avala el camino detrás de la presentación en el puesto de venta. En este caso, los establecimientos reconocidos fueron Mario Ávila y Berta Portal, Nº de certificación: 01-01-02-17; Chacra de Luna, Nº de certificación: 02-01-02-17; Danilo Fantini, Nº de certificación: 03-01-02-17 y Los Braca, Nº de certificación: 04-01-02-17.
La certificación es anual por lo que -tanto los habilitados como quienes desean incorporarse- deben cumplir con las exigencias, incluyendo los ítems de un plan de mejoras. El documento tiene objetivos a corto, mediano y largo plazo, según las características de cada emprendimiento, y serán monitoreadas a la hora de la renovación.
Para lograr el visto bueno, deberá pasar por la comisión certificadora que está integrada por consumidores, representados en este caso por Leny Migotti y Alicia Lóndero, miembros de la Dirección de Desarrollo Productivo y técnicos. El marco regulatorio que le dio verdadero impulso a la actividad fue la aprobación de la ordenanza 1911/2015 que declaró de interés municipal el proyecto además de proponer incentivos a la actividad a través de la reducción de tasas impositivas.
De esa manera, Colonia Caroya se convirtió en la primera ciudad en la provincia de Córdoba en otorgar la distinción y a su vez, junto a Bella Vista (Buenos Aires), la segunda localidad a nivel nacional. En la actualidad no existen normativas provinciales ni nacionales que establezcan criterios para avalar la producción agroecológica y brindarle al público una garantía de la calidad de los alimentos de este tipo que consumen.
El método va más allá de la prohibición de productos fitosanitarios, conlleva una mirada integral del proceso. La coordinadora Mariela Puerta afirma que se realizan diversos talleres para acercar las herramientas necesarias para el abordaje, desde recetas de fertilizantes naturales (de ortiga, por ejemplo) hasta cómo aprovechar las malezas para mantener la diversidad de insectos y sus beneficios.
Experiencias
Danilo Fantini se dedica a la plantación de vid, desde hace diez años busca incorporar la metodología sin químicos a su emprendimiento. En los inicios de la propuesta formó parte del equipo de Cambio Rural con la ingeniera Daniela Mansilla y luego de escuchar la experiencia de un productor mendocino que dedicaba a la frutihorticultura orgánica, decidió poner en práctica lo aprendido.
“El procedimiento involucra al grupo de productores como una entidad superior a cada individuo que estamos en este proceso de aprendizaje y compartir conocimientos, en un segundo lugar los técnicos que nos acompañan en esa función de enseñarnos cosas, sistematizar los conocimientos que se va generando de la experiencia y como tercer pata, los consumidores (…) que completan el grupo de interés del esquema de producción de alimentos sanos para una población”, sostiene.
Por otra parte, Juan y Jorge Bracaccini, padre e hijo, se dedican al comercio de huevos caseros y dulces artesanales: “hace mucho tiempo que se venía luchando, laburando la feria agroecológica junto con la municipalidad y la verdad que es un paso importante”. Según sus palabras, la distinción les abre más puertas y les permite destacarse de otros productos que dicen ser agroecológicos y no lo son.
Finalmente, las verduras llegan de la mano de Berta y su esposo quienes trabajan una hectárea de tierra en la que van rotando los cultivos. Sus comienzos no fueron nada fáciles, pero las capacitaciones le permitieron superar obstáculos. “Hoy sabemos cómo cuidar del sol a las plantas, cómo ayudar al crecimiento para que se mantengan las verduras. Estamos felices de que mucha gente empieza a consumir sano. Nosotros ahora también estamos comiendo así (…) lo que haya en la casa, es sano”, concluye.
Jorge Visintín: “Mi alegría más grande es trabajar”
12 de diciembre de 2017 · adriana felici; enfamilia; jorge visintin; personas que dejan huella
Por: Adriana Felici (Periodista, directora sección En Familia)
Jorge Visintin (70, 4 hijos y 6 nietos), casado con Griselda Rossi hace 47 años, durante 29 fue jefe comunal de Colonia Vicente Agüero (San Durí para los tradicionalistas). Nunca cobró sueldo. ¿Por qué? “Para devolverle al pueblo algo de todo lo que aprendí. Y no me arrepiento”, declara sencillamente. ¿Cómo es este hombre que prefiere definirse como productor, y al que 7 décadas parecen no hacerle mella? Hace caminatas y gimnasia -“Tengo la suerte que no me duele nada”, dice, y diariamente se afana impermeabilizando el canal que pasa por su terreno. “Todos los dias pongo unos ladrillos… Empecé este año; iba a hacer 20 ó 30 metros y ya voy por 60. Para hacer algo, grande o chico, tenés que empezar. Y ponerte un objetivo. Si hoy ponés 5 ladrillos, mañana estarán puestos; ponés otros 5 y ya son 10… Lo mismo para hacer una casa… No hay que esperar todo del cielo…”. Es su filosofía de vida: “Lo mismo hice con mi terreno, la casa, la viña, el durazno… No sé si es una forma antigua de pensar pero creo que sigue siendo válida”.
Infancia Nació en San Durí, pero como en 1952 la sequía y un parásito se confabularon para devastar el viñedo, los Visintín “emigraron” a Puesto Viejo buscando alternativas. Jorge hizo su primaria allá y recuerda así esos 7 años: “Buscando salir de la crisis mi padre y mis tíos pusieron una fábrica de embutidos, una cortada de ladrillos, un tío trabajaba en carpintería… Yo iba a pie hasta el 15 para la doctrina (catecismo) porque mi padre no tenía más que una bicicleta. Llevaba a mi madre al médico sentada en el caño… Y cuando tenía la fábrica de embutidos yo iba con él hasta el 15, a las seis de la mañana, me daba la carne, se iba a trabajar, me la traía caminando y después iba a la escuela también a pie. Esos siete años –prosigue- me la pasé apilando ladrillos después de la escuela. Y a la noche hacía los deberes”. Sus tíos decían que querían irse a probar suerte a otro lado. “Pero mi padre les decía que era mejor esforzarse por algo propio. A pesar de que era muy rígido –no era un padre para jugar- nos enseñó a trabajar de excelencia: cuesta lo mismo hacerlo bien que mal, decía. Era –puntualiza- un león de trabajo. Nunca lo abandoné porque vi el sacrificio que hicieron para mantenernos… Ellos nunca lo disfrutaron; lo único que hicieron fue trabajar”.
La gran amenaza “La piedra tuvo mal a los nonos y a nosotros. En el 70 había planificado tener todo plantado de fruta: viña, duraznos, membrillos, higueras… pero en el 76 queda todo trunco porque una pedrada cambia la historia de la Colonia. Con el INTA –acota- habíamos traído 25 variedades de duraznos para experimentar. Llevaba un registro; un trabajo de hormiga que quedó trunco por la pedrada. Cuando cae la piedra papá me dio libertad de irme. Me habían ofrecido alternativas, pero no quise dejarlo solo. Volvimos a poner una cortada de ladrillos y a hacer embutidos… como les había ocurrido a ellos en el ’52…”. Esfuerzo mediante nuevamente salieron adelante. “Mi padre y mis tíos pudieron comprar más tierras… Ese fue mi objetivo desde chico… quería trabajar mi tierra…”. Agrega que su padre fue una excepción en la zona: “Me dio la libertad de salir a aprender… Anduve en comisiones, hice cursos, estuve en el INTA… así que traía algunas ideas de avanzada”, dice, reconociendo ser un poco “bicho raro”. “Siento que siempre estoy 10 años adelante…”.
El hoy Los Visintín son una familia tradicional: hacen embutidos, salsas, dulces… “Tengo la suerte de que mi compañera también trabajó en el campo y le transmitieron que hay que aprovechar lo que hay y guardar para todo el año. Y nosotros se lo transmitimos a los hijos y los nietos: trabajamos un día y hacemos los duraznos o el tomate para todo el año”. Sus 4 hijos viven a metros de su casa; algo que también define como “suerte”. Los varones continúan la labor agrícola. “Ellos son los que me permiten elegir si quiero trabajar”. Pero Jorge no se queda quieto; siempre está haciendo cosas o armando proyectos: llevar desde hace años un registro minucioso de lluvias, sequías, piedra… desear cambiar la traza del riego… “Podría alquilar el campo y no trabajar más… pero no soy para eso. Al contrario: tengo ganas de hacer cosas nuevas. Todos me dicen: dejá de joder… Pero para mí la alegría más grande es trabajar en lo que me gusta…”. Sus padres no disfrutaron de la siembra de toda una vida. ¿Y él? “Hasta ahora no –sonríe-. En 70 años he hecho cinco viajes. Estoy muy contento de estar donde estoy. Cuando fui a Italia me la pasé visitando productores, viendo cómo trabajan, aprendiendo. Y si volviera sería exclusivamente a eso. Mi deseo es transmitir lo que hice en la vida. ¿Por qué me lo voy a guardar si le puede servir a alguien?”. Asegura que cuando va al campo se siente “nacer de nuevo”. “Sacamos la viña porque la piedra la había podrido… pero hoy me gustaría tener una o dos hectáreas de uva. Para mí eso es vivir. Hay momentos que te va a ir mal, pero lo único que te va a sacar es la constancia”.
Una reflexión a propósito de los 25 años de ACES
12 de diciembre de 2017 · 25 aniversario; ACES; Aniversario de Plata; HIV; Nacho Aguirre; SIDA; actualidad; jesus maria
Nacho Aguirre respira hondo y habla del ACES que viene y de los desafíos por venir tras 25 años de labor fecunda en favor de la vida y en contra de la discriminación.
Hace 25 años ningún afectado por el virus del HIV salía a contar cómo era convivir con la infección. El miedo a quedar segregado de todo y de todos era enorme; y las posibilidades de ser discriminados, gigante. Entonces, otros hablaban en nombre de ellos. Otros contaban lo que padecían, lo que les costaba acceder a tratamiento. Del HIV hablaban los especialistas, los que formaban parte de fundaciones o de ONG’s, y los médicos. 25 años después, los que conviven con el virus comenzaron a darse cuenta de que a la historia de su vida, de sus dificultades, y de sus empeños por aferrarse a este mundo les corresponde a ellos. Y ésa es una valentía que contagia. Ver sino lo que ocurre, por ejemplo, cuando habla Belén Barrionuevo, quien recibió la noticia de que engrosaba las filas del embarazo adolescente, pero también la de los infectados con HIV. Belén no sólo es una integrante de ACES sino que su testimonio hizo avanzar a la organización a niveles impensados. Todo ese análisis preside la charla con el bioquímico Ignacio “Nacho” Aguirre en el año en que su organización, Adolescentes Contra el Sida (ACES) cumple 25 años. “El valor que tiene que alguien que convive con el virus te cuente como es es que te lo está contando para que vos no lo tengas, una generosidad única”, comenzó diciendo Nacho. “En una sociedad -agregó el bioquímico- que tuvo bofetadas por doquier para con ellos, que digan ‘no me importa, yo me planto y le digo a otros que se cuiden porque esto está acá, es de un valor inestimable”. Sin embargo, las huellas y el temor a ser discriminados llevaron el pasado primero de diciembre a que durante la marcha de las mil remeras se leyeran testimonios de dos personas que conviven con el HIV y no se animan a enfrentarse con la sociedad. “Para nosotros, esas situaciones son un nuevo empujón para seguir trabajando y que esto no suceda porque la gente tiene que animarse a blanquearlo. La nuestra es una apuesta a un futuro saludable”, añadió Nacho sobre la cuestión. “Estamos asistiendo a una nueva etapa en la que los afectados dicen ‘no crean que lo qe vienen diciendo los científicos pasa en África o en otro lado del charco o en Estados Unidos. No, pasa acá. Y a gente que vive en la esquina de tu casa’”, reflexionó el fundador de ACES. Aguirre aseveró que la gente durante mucho tiempo creyó que esto no pasaba acá, que Jesús María o Colonia Caroya eran imunes al problema, que la zona no iba a engrosar las estadísticas. Sin embargo, es justo en esta zona donde desde hace 25 años una organización viene hablando de esto sin que la casuística disminuya. Más allá de la preocupación por las estadísticas, hay algo que en los 25 años de ACES no cambió y es la convicción de que hay que militar por la inclusión, por la no discriminación: “Empezamos trabajando con una problemática médico/ sanitaria, el VIH, y ese trabajo abrió tantas avenidas. Seguimos hablando de la cuestión sanitaria, pero también hablamos de inclusión, del respeto a las ideas del otro, a la elección sexual del otro, a las creencias del otro, de la relación de los jóvenes con el mundo adulto y de lo que no quieren reconocer que es el tema del consumo. “Y -añadió Nacho- siguen saliendo temas que nos hacen dar cuenta de que realmente vale la pena. Tuvimos a lo largo de estos años una coherencia y una constancia en la tarea que nos genera situaciones muy emocionantes y alentadoras para seguir. Nos tuvimos que reinventar para poder continuar porque hay que cargar las pilas para permanecer durante 25 años”. Todavía se llaman Adolescentes Contra el Sida, pero también podrían llamarse Adolescentes Comprometidos con la Sociedad, militantes de la vida, respetuosos del prójimo, amigos de Francisco “Paco” Maglio, una referencia insoslayable de todos.
Mini escritores destacados en concurso nacional
12 de diciembre de 2017 · actualidad; analia juan; concurso nacional; jesus maria; quien apaga las estrellas; taller literario
Alumnos del taller literario de Analía Juan finalizan el año con grandes logros.
Por: Marianela Tabbia (De nuestra redacción)
Analía Juan sintió la necesidad de abrir un espacio para que los más chicos se acerquen a la literatura, más allá de la escuela. Hace alrededor de siete años creó el primer taller en la Biblioteca Popular Sarmiento que con el paso del tiempo creció, expandiéndose a los distintos barrios de la ciudad.
En la actualidad, trabaja con más de 50 alumnos distribuidos en la Casa del Joven, en los barrios Sierras y Parques, La Costanera, además de las tres bibliotecas de la zona: Sarmiento, La Bicicleta y Filomena Rossi. No solo niños se aventuran en la lectura y escritura sino también adultos que deseen aprender sobre literatura infantil.
Desde que inició el concurso nacional “¿Quién apaga las estrellas”?, Analía envía escritos de sus estudiantes y viene logrando obtener distinciones cada año. En sus comienzos, el certamen era organizado por el Ministerio de Educación y El Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), de la asociación Madres de Plaza de Mayo pero, luego del cambio de gestión nacional, quedó en manos de la ONG.
Los premiados iban a Buenos Aires con todos los gastos pagos, recibían diplomas y el primer puesto obtenía un viaje a Chapadmalal, pero eso también se perdió. Hoy, los ganadores debieron recurrir al municipio para solicitar los recursos para el traslado que incluyó a las familias de los niños.
La entrega de los premios fue dentro del predio de la ex ESMA donde se llevaron el certificado correspondiente, aunque para el galardón mayor deberán esperar unos meses: la publicación de los cuentos en una antología que reúne todos los distinguidos, más textos de los jurados, y que será presentado al público en abril dentro del marco del festival en homenaje a Gustavo Roldán.
Este año estuvieron a cargo del veredicto, los escritores María Teresa Andruetto, Laura Devetach y su hija Laura, Adela Bach, entre otros así como pasaron por las ediciones anteriores, grandes referentes de la literatura infantil actual. “Yo siempre le leo a los chicos cuentos de estos autores así ellos después sienten ‘mirá quién leyó mi cuento’”, sostiene Analía.
Emocionada, recuerda los momentos en los cuales los niños muchas veces descubren nuevos lugares gracias al logro conseguido por el concurso: conocer el mar, subir a un avión por primera vez, recorrer las calles de Buenos Aires.
“Agradezco formar parte de esa experiencia que nunca más se van a olvidar en su vida (…) es muy lindo lo que pasa a nivel familiar porque me pasó que una mamá me diga ‘en mi familia se trabaja después del colegio, pero ella va a seguir estudiando porque ganó un premio importante’. Eso le cambió la vida a un chico”, afirma.
Sus alumnos son “semillas” que con esfuerzo y dedicación serán “libres pensadores” cuando crezcan. Acercarlos a la lectura por placer no por obligación es la meta no sólo de espacios como los talleres sino también dentro del hogar. Analía finaliza con una reflexión: “los niños no leen porque no hay mayores que les lean”.
Pequeños talentos
Los escritores son niños de entre ocho y once años. Muchos de ellos concurren por primea vez a un taller literario. Durante 90 minutos, mezclan juegos, lecturas de cuentos, poesías o historietas y dejan correr la imaginación.
Yanella Rojas, Uma González, Agustina y Kiara Moyano pertenecen al grupo que asiste a Sierras y Parques, obtuvieron el primer puesto en categoría grupal con su producción Amores nocturnos. El texto reúne el trabajo colectivo que surgió de un intercambio oral y que luego fue tomando forma escrita con la corrección entre todos.
A su vez, Pilar Ullua, de La Costanera, logró una mención con Feria grande. Finalmente, Alejo Cargnelutti, integrante del grupo que funciona en el Club Agraria, presentó Un gran sueño lo que le valió una mención especial.
Salvo Yanella, todos participaron del encuentro para realizar esta nota, relataron su viaje y repetían una y otra vez que “estaban muy contentos” por los premios. Las caritas desbordaban felicidad al ser entrevistados y fotografiados por su logro, lo que demuestra que los niños tienen mucho para dar siempre que dispongan de espacios para dar rienda suelta a su imaginación.
Una frescura de sombra, la última antología del grupo literario Aguada
12 de diciembre de 2017 · actualidad; aguada; antologia; grupo literario; jesus maria; marita freytes
Fue presentada el jueves en el Museo de la ciudad Luis Biondi. No sólo es el último trabajo del grupo literario que nació en ese mismo espacio -Hoy, Museo- sino que es el último que coordinó Marita Freytes.
Los primeros palotes se escribieron allá por 1999 cuando al Museo de la Ciudad Luis Biondi se le llamaba la “Casa Ghersi”. Allí nació la iniciativa que coordinó, desde su nacimiento, Marita Freytes y que tenía como objetivo acercar la literatura a aspirantes a escritores. Después, ese taller literario se mudaría a la casita que está en el enorme parque del Museo Jesuítico, pegadito al lago artificial, y ahí mismo le parió el nombre: Aguada. ¿Por qué Aguada? La propia Freytes lo resumió en un texto de su autoría: “Me remitía esa forma de la pintura como arte en la que se cubre el papel, o el lienzo, con óleo, sin dejar blancos en su fondo. Sentí que ese género nos representaba. Cubrir el papel, no con óleos, sí con palabras. Como los libros, con su papel blanco u oxidado, que se visten de palabras para hacernos entender la vida”.
Una sana costumbre Dice el diccionario de la Real Academia que una tertulia es una reunión de personas que se juntan habitualmente para conversar o discutir sobre una determinada materia, generalmente con un café de por medio. Pues en eso se transformaron las rondas semanales del grupo literario: en largas tertulias en donde la literatura era la excusa para el encuentro, la risa, el intercambio de información, y el florecimiento de nuevas amistades. La estadía en el Museo Jesuítico dio lugar a la última etapa en la que el grupo se cobijó en las instalaciones de las hermanas de la Capilla del Hospital Vicente Agüero, una morada en la que florecieron trabajos maduros. Freytes, demasiado modesta para reconocerse a sí misma como una gran lecto/escritora, comandó esa nave de sueños literarios a lo largo de 18 fructíferos años con aplomo e idoneidad. Hizo pasear a los talleristas por infinidad de autores y géneros, disparó consignas, despertó anhelos dormidos, abrió el apetito por las formas y los fondos.
La ¿despedida? El pasado jueves se realizó la presentación de la última antología de Aguada que resume dos años de labor continua. Contó con el auspicio del municipio de Jesús María, al igual que la mayoría de sus trabajos anteriores. Y la presentación de Una frescura de sombra tuvo un gusto agridulce porque Freytes comunicó al grupo literario que dejaría de coordinarlo a partir de la conclusión de este año. Una frescura de sombra contiene trabajos de los escitores Marta Ariosti, Natalia Camaño, Rosa Castro, Paula Cateula, Isabel Corthey, Mario Cresta, Ana Fassi, Silvana Giraudo, Analía Juan, Claudio Minoldo, Ana Pietro, Rosa Prieto, Ricardo Romero, Ana Ross, Marta Rui, Susana Tomadoni, Selva Trettel, Elma y Norma Udrisar, Mariela Vicentini y Nadia Zanier. “Fuimos unidos sin pensar en la contabilidad precisa de los años que nos pertenecen. Pasamos duelos que no se olvidan. Nutrimos gozos que nos sustentan. Crecimos. Vivimos. Leímos. Escribimos. Hemos conquistado este tiempo de buen adiós. Y seguiremos siendo Aguada que perdura”, concluyó Freytes en un texto de despedida al grupo que necesitará nuevo timonel durante 2018.
La vejez de nuestros padres
12 de diciembre de 2017 · adriana felici; enfamilia; vejez digna
En la infancia los admiramos, en la adolescencia los rechazamos, en la juventud los olvidamos y de mayores descubrimos que son personas de carne y hueso. ¿Cómo ayudar a nuestros padres ya mayores sin herir sus sentimientos?
Por: Adriana Felici (Periodista, directora sección En Familia)
El ciclo natural de la vida muestra que poco a poco los roles se van haciendo más flexibles. Cuando los padres comienzan a envejecer, de manera espontánea los hijos van asumiendo responsabilidades que hasta entonces no habían pensado. Se los cuida, se los vigila, se los aconseja, se los ayuda en cosas cotidianas que les empiezan a resultar difíciles. Es aquí donde –evalúan algunos profesionales- se puede caer en la trampa de empezar a actuar como “padres de nuestros padres”. Este viejo axioma transmitido culturalmente es lo primero que hay que vencer si pretendemos mantener una relación armónica y provechosa con ellos.
Roles La doctora en psicología Graciela Zarebski (UBA), autora del libro: “Padre de mis hijos. ¿Padre de mis padres”, sostiene que los roles en la familia no son intercambiables, por lo que las personas mayores no deberían pasar a ser colocadas en el lugar de objetos manipulables. “Así como los abuelos no deberían asumir el rol de padres de sus nietos, los padres no deberían asumir el rol de padres respecto de sus propios padres”, escribe Zarebski. Es que actuar como “padres de nuestros padres” es ni más ni menos que transformarlos en personas dependientes, sin criterio propio; y sin reconocerles que –de no mediar una enfermedad grave o demencia- pueden conservar autonomía en muchos aspectos. En la vereda opuesta, la Dra. Zarebski propone elegir la opción de brindarles presencia, colaboración y compromiso. La profesional plantea que hoy asistimos a una nueva imagen de la vejez: “Se trata de adultos mayores que conservan su espíritu lúdico; no son sólo jóvenes de espíritu, sino que, más aún, rescatan su niño interno. No ejercen tan sólo como abuelos, sino que también viajan estudian, trabajan, se sienten vivos, disfrutan, son partícipes y constructores activos de su entorno, demostrando que la edad avanzada puede ser un período fértil para crecer y proyectar”.
Cómo lograrlo ¿Cómo ayudarlos sin invadirlos ni tratarlos como niños? Antes que nada entendiendo qué les pasa a ellos y qué nos está pasando a nosotros. Hasta no hace mucho los hemos visto casi como súper hombres y súper mujeres, y aunque de algún modo para nosotros lo son, ellos, como cualquier mortal, ellos se cansan, se enferman, sienten miedo y necesitan ayuda. ¿Y nosotros? ¿Cómo nos cae esta nueva situación? Justamente, por haberlos visto con algo así como con “súper poderes”, nos cuesta horrores asumir que estamos ingresando en una nueva etapa: ellos envejecen y nosotros somos total y definitivamente adultos. Y hay que hacerse cargo. La OMS (Organización Mundial de la Salud) propone la idea de un envejecimiento activo. Esto implica que los hijos debemos redoblar esfuerzos para acompañarlos sin dejar de favorecer su autonomía; poniendo más acento en sus fortalezas que en sus debilidades. Las personas mayores sanas desean fundamentalmente llevar una vida saludable; ser activos y útiles a nivel social; tener una buena relación familiar; disfrutar de actividades de ocio con amigos y tener una situación económica razonable. Un estudio realizado en la Facultad de Medicina Norwich (Inglaterra) sugiere que los adultos mayores que experimentan una relación “fiable, cercana y comprensiva” con sus hijos adultos, son menos propensos a desarrollar demencia. Por el contrario, una relación cercana disfuncional (ser objeto de críticas, recibir comentarios poco fiables o irritantes por parte de cónyuges, hijos u otros familiares inmediatos) se relaciona con un aumento en el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Lamentablemente, las personas mayores suelen ser definidas a partir de lo que no pueden hacer: no ven, no escuchan, no entienden, no son rápidos… no aman, no sueñan, no proyectan… Sin embargo, la gran mayoría de los “viejos” de hoy se resisten a bajar los brazos a la espera de la muerte. Quizá esta nueva actitud nos enseñe a nosotros mismos que envejecer puede ser un período de plenitud y alegría en que finalmente se recogen los frutos sembrados a lo largo de toda una vida.
Otro mito Ayudar a los padres en su vejez no debería hacerse por obligación, ni para saldar una deuda pendiente. El mito: “Como ellos nos cuidaron cuando éramos niños, ahora nos toca a nosotros cuidarlos a ellos”, se parece mucho a un intercambio mercantil: “Vos me diste; yo te doy”. Y lo cierto es que aquí no se trata de un trueque ni de una negociación. Simplemente, se trata de amor. Porque en esta nueva etapa de sus vidas, lo fundamental es hacerles sentir que nos importan.
Fuentes: Zen, Familias.com, Dra. Graciela Zarebski y MenteSana
Identificaron los restos de Ramón Gumercindo Acosta, héroe de la guerra de Malvinas
12 de diciembre de 2017 · actualidad; guerra malvinas; heroe de guerra; jesus maria; ramon gumersindo acosta
Olga Genes, hermana del suboficial Principal (ascendido posmortem por su heroísmo) de Gendarmería Nacional Ramón Gumersindo Acosta, confirmó al diario La Mañana de Formosa que la Cruz Roja Internacional logró identificar los restos del gendarme en el Cementerio de Darwin. Acosta, nacido en Formosa, muerto en combate en las islas Malvinas el 10 de junio de 1982. “Se trata de un momento muy fuerte, no solo por quienes fueron reconocidos, sino también porque hubo personas que lamentablemente no han sido identificadas. Fuimos muy bien atendidos, con gente especializada en tratarnos. Es una alegría muy profunda, mezclada con otros sentimientos”, explicó Genes al diario formoseño. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) logró identificar a 88 de los 121 cuerpos exhumados en el cementerio de Darwin tras la toma de muestras genéticas para su identificación entre el 20 de junio y el 7 de agosto pasados a cargo de 12 antropólogos forenses de diferentes nacionalidades. Acosta dejará de ser un "soldado argentino solo conocido por Dios", como rezaba la placa junto a su cruz. Ahora, podrá tener una placa con su nombre y su familia un lugar donde honrar su memoria.
Lo que dice la historia Ramón Gumersindo Acosta (42) había nacido en Colonia Santa Rosa, Formosa. En la guerra de Malvinas se desempeñaba como Sargento Ayudante de Gendarmería Nacional y formó parte de los cuarenta gendarmes que -como parte del escuadrón Alacrán- partieron a Malvinas el 28 de mayo de 1982 a bordo de un Hércules C-130. El 30 de mayo, el helicóptero en el que se transportaba parte del grupo "Alacrán", buscando infiltrarse detrás de las líneas enemigas, fue alcanzado por un misil lanzado desde un avión "Sea Harrier". En esa acción, Acosta logró salvar la vida de varios de sus compañeros entre las llamas del aparato. El 10 de junio, la patrulla de Gendarmería fue emboscada por tropas británicas en cercanías del Monte Kent donde Acosta fue herido de muerte. Pos mortem, el gobierno argentino decidió entregarle la medalla "La Nación Argentina al Valor en combate" bajo los siguientes argumentos: "Al ser abatido el helicóptero en que era transportado como integrante de una patrulla de exploración, rescatar de la aeronave en llamas a personal herido y atrapado, con riesgo inminente de perder su vida por la explosión del material bélico que se transportaba, hecho que se consumó a poco de concluido dicho salvataje. Posteriormente continuar en el cumplimiento de la misión asignada, combatiendo con valor ante enemigo superior, oportunidad en la cual ofrendó su vida".
Prometen nuevas autopistas y mejoras para el norte cordobés
12 de diciembre de 2017 · Vialidad Nacional; actualidad; autopista jesus maria totoral; javier iguacel; repavimentacion; ruta nacional 60
Vialidad Nacional ratificó que en 2018 será adjudicado el tramo de nueva autopista sobre la ruta 9 norte entre Jesús María y Totoral y, a la vez, mejoras en en vías muy deterioradas como la 60.
Fuente: La Voz del Interior
“En febrero próximo se recibirán las ofertas para 450 kilómetros de nuevas autopistas, en las que se incluye el tramo de la 9 entre Jesús María y Totoral”, señaló el presidente de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, al diario La Voz del Interior. El matutino informa que se trata de casi 40 kilómetros, hasta el cruce con la ruta nacional 60, en el norte cordobés. “Esa obra debería empezar en el segundo semestre de 2018, con un plazo de ejecución de tres años”, precisó. En una segunda etapa, está contemplado agregar como autopista los 20 kilómetros de Jesús María hasta la variante Juárez Celman, punto en el que se unirá con la autovía que construye la Provincia como parte de la Red de Accesos a Capital. El resto de la 9 norte (desde Totoral hasta el límite con Santiago del Estero) tiene sectores en deficiente estado desde hace años. Sobre eso, el presidente de Vialidad Nacional anticipó que se demoró una renegociación con dos empresas para mejoras pendientes, pero que ese contrato ha sido reconfigurado ahora y que habrá repavimentaciones parciales y sumas de terceros carriles en algunos puntos, entre 2018 y 2019.
Ruta 60 (de Totoral a Catamarca) Del mapa provincial, es la ruta nacional en peor estado. Acumula décadas sin mejoras. Vialidad Nacional reconoce que hay contratos de mejoras del año 2011 que siguen pendientes. Iguacel aseguró que “finalmente se logró renegociar días atrás un acuerdo con las dos firmas contratistas, por lo que se hará una repavimentación integral desde 2018”.
La Provincia lanzó en Carlos Paz la temporada turística “El Veranón 2018”
12 de diciembre de 2017 · Juan Schiaretti; actualidad; el veranon 2018; lanzamiento temporada
El gobernador Schiaretti encabezó la presentación, con la presencia de figuras del espectáculo que montarán propuestas en las diferentes plazas y demás agentes de los sectores público y privado.
Además, se informó el plan de beneficios desarrollado por Bancor para quienes elijan los destinos cordobeses.
Durante la noche del pasado miércols se llevó a cabo el lanzamiento oficial de la inminente temporada turística cordobesa, bautizada “El Veranón 2018”. El gobernador Juan Schiaretti presidió el acto, acompañado por representantes de las cámaras empresariales y todas las ramas públicas y privadas vinculadas a la actividad, así como por figuras de la comunidad artística que ofrecerán sus propuestas a los visitantes que, una vez más, elijan los atractivos de los valles serranos como destino para sus vacaciones. “Me parece importante que Córdoba haya sido quien innovó sobre la organización de promoción del turismo”, dijo Schiaretti. “No hay posibilidad de promover esta industria, que da trabajo a 145 mil cordobeses, si no es con la acción mancomunada del Estado y el sector empresarial de la provincia. Y Córdoba, inclusive, pudo hacer esto antes que la Organización Mundial del Turismo dijera que esta es la mejor manera de encarar el desarrollo turístico”, señaló. El gobernador se refirió luego a la necesidad de profundizar el rumbo encarado desde la provincia en lo referido a las nuevas características de esta industria, que definió como “un turismo de pocos días”, conformado por un público que se desplaza “varias veces al año”. En ese sentido, valoró el trabajo que se viene realizando junto al gobierno nacional y las empresas “para que nuestra provincia sea un hub aéreo”. “Ya tenemos conectividad con 18 provincias, lo cual permite que más argentinos puedan venir en una hora o dos a pasar unos días en Córdoba”. En la misma dirección, Schiaretti ponderó la importancia de que nos vayamos constituyendo en la otra puerta de entrada del país para quienes vienen desde naciones hermanas o desde la propia Europa, con el vuelo que tenemos hacia Madrid. Schiaretti hizo hincapié en el hecho de que Córdoba haya llegado a constituirse en el primer destino nacional en el rubro Turismo de Convenciones. “Antes de que finalice el año que viene estará listo el nuevo Centro de Convenciones en la zona del Parque del Chateau, para que tengamos todavía más plazas disponibles”, remarcó.
Bancor presentó su plan de beneficios El Banco de Córdoba presentó el plan preparado para que sus clientes puedan aprovechar descuentos y cuotas sin interés. Estos beneficios alcanzarán los consumos del público en festivales, teatros, parques recreativos, supermercados y hotelería. Según explicó el presidente de la entidad financiera, Daniel Tillard, Bancor ofrecerá descuentos del 20 por ciento con tarjetas de débito y crédito para la compra de entradas a los festivales más importantes y también a los parques temáticos, junto con la posibilidad de abonar en seis cuotas sin interés. También habrá seis cuotas sin intereses y descuentos del 10 por ciento para la adquisición de entradas a los teatros.
Jesús María: Vecinos que se capacitan y mejoran sus perfiles laborales
12 de diciembre de 2017 · actualidad; escuela de oficios; jesus maria; oficina de empleo
Durante esta semana se concretaron los egresos de alumnos asistentes a varios cursos y capacitaciones que se dictan bajo la órbita de la Oficina Municipal de Empleo de Jesús María.
En la masa. El pasado sábado, lo hicieron 40 alumnos del Curso de "Panadería Básica" de la Escuela de Oficios, quienes rindieron el exámen práctico final realizando el ágape para profesores y alumnos de los talleres del Área de cultura Municipal. Cada alumno preparó un plato diferente. Esa actividad, que surgió en 2013, ya ha capacitado a más de 400 alumnos.
Para aprender. El martes, en tanto, culminó el Curso de Introducción al Trabajo (CIT), que ya va por su 14º edición, desde 2010. Es un espacio que brinda a los jóvenes herramientas que les permitan revisar o construir su propio proyecto formativo y ocupacional, en el marco de los Programas Progresar y Jóvenes con Más y Mejor Trabajo y/o Progresar. Egresaron 15 jóvenes.
Formación. Como parte del Programa de formación Continua del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, el municipio trabajó con el CeDeR en la gestión de cursos, talleres y capacitaciones. Este año egresaron 20 alumnos del curso de “Gestión de Microemprendimiento”.
Fabrican “zapatillas solidarias” con cubiertas recicladas
12 de diciembre de 2017 · alejandro malgor; ambiente; cubiertas recicladas; xinca; zapatillas solidarias
Fuente: Agencia Télam
Se trata de la firma Xinca que, con el foco en la promoción de un cambo social y ambiental, inició en diciembre de 2012 la actividad que busca generar oportunidades a partir del reciclado de cubiertas de automotores y telas en desuso, en su mayoría de jean. "Nos acercamos y dialogamos con empresas textiles para que nos donen los retazos de tela que van a parar a la basura, y con esos materiales construimos la capellada de nuestro calzado", dijo a Télam Alejandro Malgor, licenciado en Imagen Empresaria, que comparte el emprendimiento con dos socios. Con el caucho que aporta una planta recicladora de Buenos Aires, Xinca confecciona la base del calzado que se vende por unos 800 pesos en Argentina, Uruguay y Chile, desde donde planean expandirse a Centroamérica. Para lograr este producto sustentable, los dueños de Xinca debieron conocer a fondo el material, "ya que en Argentina se desechan entre 100.000 y 120.000 neumáticos fuera de uso por año y en Mendoza cerca de 1.000, lo que produce una impactante contaminación al medio ambiente", según datos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Malgor, de 35 años, trabaja junto a Nazareno El Hom, de 36, licenciado en Marketing, y Ezequiel Gatti, de 39 y administrador de Empresas. Los tres socios se capacitaron en la Universidad de Oxford, en Londres. "En Oxford estuvimos como estudiantes. Fue como estar en una película de Harry Potter, allí tienen un centro para emprendedores y había gente muy calificada de diferentes países, quienes nos prepararon con algunas herramientas de Liderazgo Social y Publicidad para la final", señaló Malgor. Durante 2016, Xinca elaboró un promedio de 1.000 zapatillas al mes y 12.000 al año y para el 2017 se propusieron duplicar el número o llegar a los 1.500 calzados mensuales, lo que de cumplirse significará superar las 6.000 toneladas de reciclaje. El desafío de Malgor, El Hom y Gatti de convertir basura en un producto de calidad se cumplió ya que hasta el momento reciclaron cerca de 14.000 kilos de neumáticos, más de 1.700 de bladder, 1.500 en telas de diferentes orígenes y cerca 20.000 de calzados confeccionados, según detalla la página de la empresa. En la confección del calzado participan 32 internos del penal San Felipe de la ciudad de Mendoza que recibieron capacitación de Calzados Cuyo, la única firma que funciona en una cárcel y que desde 2011 trabaja con internos en sus propios talleres y hace tres lo realiza con firmas privadas, como Xinca. Sobre la preparación de los internos, Malgor dijo que "compramos máquinas para mejorar la capacidad y calidad y cerramos acuerdo con la penitenciaria para llevarles bicicletas fijas, porque si bien es importante dar trabajo queremos ayudar en el bienestar físico, mental y espiritual de los internos". El público puede acceder al producto terminado en sus nueve colores, ocho talles y tres modelos distintos de zapatillas y alpargatas de textil en su sitio web www.xinca.com.ar o puntos de ventas donde puede apreciarse otros productos que elaboran como remeras, billeteras, mochilas, gorras y zapatos de seguridad. Xinca participó en representación del país en el concurso ‘Chivas The Venture’ en Los Angeles durante mayo pasado, pero no resultó premiada.
El libre albedrío y los valores
12 de diciembre de 2017 · editorial; semanario primer dia; valores
Es fácil alejarse de la escala de valores aprendida en casa. Lo difícil es asumirla como propia y dejarse llevar por ella por convicción personal antes que por mandato.
Hay de todo en las familias y en cada una hay una escala de valores que suele atravesarlas a lo largo de varias generaciones. Las hay que tienen en la cima de su escala al poder económico y político como el mayor valor. Y también hay familias en donde la economía se supedita al bienestar de sus miembros y casi no gravita como valor. En estas últimas, tener no es una meta, no es un fin en sí mismo, no es importante, no es trascendente. Por el contrario, estar juntos, disfrutar de ese encuentro, compartir lo poco o lo mucho es “el” valor a proteger. En esas familias ser es antes que tener y para ser hay que acompañar con otros valores que forman un combo a partir del cual uno puede llegar a convertirse en lo que, vulgarmente, se denomina “buena persona”. Cuántos hay que añoran llegar a ser como fueron sus padres o sus abuelos, encarnar su bonhomía, ser respetados en la comunidad como fueron ellos, hacer cosas parecidas a las que ellos hicieron. Pero no se llega a ser una buena persona sólo por herencia, no se trasmite como virus, ni por ósmosis. Las escalas de valores heredadas son puntos de partida, horizontes, espejos y resulta vital apropiarse de ellas, hacerlas propias, readecuarlas al contexto y la época, redefinirlas, mejorarlas, hacerlas mejor para los que vendrán luego. No podré ser una buena persona sino trabajo para ello, sino mantengo un compromiso diario con el cambio, y sino mantengo una conherencia y constancia en cada uno de mis asuntos. No quiere decir no equivocar, pero sí quiere decir reconocer el error, enderezar, y volver al camino. No importa cuántas veces, no importan cuántos fallos. Indispensable abrazarse a la idea de que en algún momento de la travesía se logrará arribar a la meta. O se logrará en parte. La libertad sirve para eso. Para elegir de todas las opciones las que nos ayudar a mejorar nuestro entorno, a hacer un presente disfrutable y un futuro mejor.