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Edición N.º 168

21 de abril de 2013

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Notas publicadas esa semana (9)

Cerrarán las cortadas de ladrillo que en Colonia Caroya no se adecuen a lo que plantea la ordenanza vigente

21 de abril de 2013 · Daniel Gatica; Eduardo Angulo; actualidad; caroya; cortadas; ladrillo; miguel nanini

Se agota el plazo de adecuación para que los productores de ladrillos de Colonia Caroya se adapten a regulaciones laborales, ambientales y legales. Entre cinco y siete establecimientos desaparecerían

Por: Leonardo Rossi (De nuestra Redacción)

“No quedarán más de diez o doce cortadas”, analiza Eduardo Angulo, jefe del Departamento de Ambiente y Desarrollo Rural de Colonia Caroya. Se refiere al vencimiento, en mayo, del plazo de adecuación para que los productores de ladrillo ordenen aspectos legales, administrativos, sanitarios y ambientales.

En octubre del año pasado se sancionó y promulgó la ordenanza 1741, que regula el sector. Unas “17 cortadas” quedaron en observación. El plazo para atender a los requerimientos de la normativa fue de 180 días. Entre otros puntos, el artículo 9º, en su inciso B, exige “asegurar las condiciones de higiene, seguridad, y protección” de los obreros. Otras cuestiones que aborda la normativa refieren a la localización de los hornos, “a 200 metros respecto a la vivienda más cercana” y a “500 metros” de escuelas, centros sanitarios, y clubes, entre otros sitios de aglomeración.

Un mundo interior

A partir de una denuncia por contaminación de una cortada, el delegado de la Defensoría del Pueblo, Daniel Gatica, se interiorizó en la temática de los ladrilleros. “Las condiciones de vida de los trabajadores, en su mayoría bolivianos, eran muy malas”, relata. Y recuerda que muchas casas, ubicadas dentro del predio laboral, “no tenían piso ni sanitarios”.

La muerte de un niño, primero, y de otro joven que cayó de un tractor, dentro de las cortadas, motorizaron la tarea pública. Gatica acercó a personal del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), los ministerios nacionales de Trabajo y Desarrollo Social, y al Consulado de Bolivia en Córdoba. Desde el plano local se avanzó en legislar.

Conservar empleos

Los organismos federales y el municipio abordaron la tarea en forma conjunta, en busca de revertir esta realidad, pero en una apuesta por no perder los puestos de trabajo. Angulo destaca que “más de 50 familias” dependen de estos emprendimientos; personas “con hijos que estudian en la zona, y que sienten Argentina como su país”.

A partir de la nueva norma, que apunta a blanquear el sector, algunos propietarios de las cortadas –dueños también de los predios donde funcionan los hornos o arrendatarios, en otros casos-- manifiestan que “perderían competitividad”, señala el funcionario local.  Angulo punteó algunas alternativas debatidas para equilibrar costos y beneficios: poner una tasa diferencial a los ladrillos que no sean producidos localmente, trabajar de forma conjunta entre varios propietarios, incluso crear un consorcio para reducir gastos. Otros, los que bajo ningún aspecto quieren acatar la norma “se irán afuera del ejido”, y por eso “se va a achicar el número de cortadas”.

Más Estado

Lo que plantea la ordenanza “es una muy buena idea, pero se tiene que cumplir”, sostiene Miguel Nanini, propietario de una cortada. El hombre asistió a los cursos obligatorios que brindó la Municipalidad, para capacitar en aspectos ambientales, laborales, y administrativos. La nueva perspectiva le parece válida, pero con sinceridad plantea su temor a “perder clientes”, a manos de sectores que operan en negro, y venden más barato.

Hoy a Nanini le cuesta $750 pesos producir mil ladrillos, que vende a $1.000, mientras que algunos competidores lo sacan al mercado un 20% más abajo. “Me pasé la vida invirtiendo y hoy no alcanza”, expulsa, este hombre de 56 años, con dos décadas en el rubro. “No tengo esperanza de que el Estado controle a los que están en negro, eso nunca pasó”, dice con desahucio y memoria de una vida.

Ladrillo sin sangre

Un tema que flota entre los distintos actores involucrados en este cambio de enfoque para las cortadas es la otra pata del asunto: el comprador. Para Nanini al cliente “no le importa nada más que el precio”. En otras palabras, no toma en cuenta si ese producto causa algún tipo de impacto ambiental grave o si las condiciones de empleo de quien fabrica son dignas.

Si se hace caso a las recomendaciones, ortodoxas o heterodoxas, de diversos economistas el refugio económico en ladrillos es una realidad de la última década en el país. Principalmente de sectores que han tenido rentas extraordinarias, como ser el agropecuario. Para Gatica “esta gran demanda de la construcción hizo que se buscara esta mano de obra barata” y como parte de un círculo vicioso “esto ha facilitado el boom de la construcción, de la zona norte de la provincia”.

En este sentido, para Angulo “la responsabilidad social también es del que construye, y su papel es fundamental”. El gran desafío, plantea Gatica, es avanzar en “la idea del ladrillo sin sangre, como un sello de calidad”.

Una ciudad con menos obstáculos pide Adrián Peressini

21 de abril de 2013 · Accesibilidad; actualidad; adrian peressini; caroya; discapacidad

Ciego de nacimiento, la vida de Adrián transcurre con total normalidad entre su trabajo en la biblioteca Filomena Rossi y su hobby de vender autos en los horarios libres. Se queja de los obstáculos que tiene que sortear mientras camina por la ciudad.

Una mujer le pide fotocopias, otro hombre pide formularios de un plan del gobierno de Córdoba, una persona pregunta por determinada bibliografía. Y en todos los casos es Adrián Peressini quien responde. Hasta ahí, nada raro, excepto porque se trata de una persona con discapacidad visual que trabaja desde hace 25 años en la biblioteca Filomena Rossi y lleva más de 40 con esa discapacidad visual. Adrián no es de quejarse y prefiere cultivar un bajo perfil. De hecho, casi que se niega a que lo entreviste Primer Día hasta que su compañera de trabajo, Liliana Londero, lo hace recapacitar: ‘muchas veces te quejás por los obstáculos que tenés que sortear en las veredas. Es tu oportunidad de contar cómo lo vivís a diario’. En 1988, Peressini ingresó como ayudante de Amelia Cherry que era la encargada de la biblioteca. En esa época, se encargaba de la confección de las fichas con que se inventariaba todo. Lleva 25 años en la biblioteca y aguarda ansioso el momento de jubilarse, cuando cumpla 45 años, porque una ley le permite ese retiro anticipado. “Después, me voy a dedicar a lo que me gusta que es el tema de los autos porque es mi pasión”, narra Adrián sobre su programa para los próximos años. Un nacimiento prematuro y un exceso de oxígeno en la incubadora fueron el combo justo para que las retinas de Adrián se dañaran irremediablemente. Un caso de mala praxis que data del año 1970. Por eso, es importante su testimonio porque puede señalar  con claridad cuánto se avanzó en términos de inclusión y de accesibilidad. “En este tiempo se ha avanzado, pero vivimos en un país donde a alguien que tiene una discapacidad o que es distinto a otra persona se lo discrimina un poco. Obviamente, que hay gente que no y gente que sí (lo hace). He tenido oportunidad que hablar con gente que estuvo en otros lugares y en otros países se abren más las puertas a una persona con discapacidad. Tiene acceso a más cosas que a lo mejor acá donde suele pasar lo contrario. A veces te cierran las puertas, no sé si por miedo o por ignorancia”, comienza diciendo Adrián. La pregunta del millón es cómo es circular por Colonia Caroya para una persona con una discapacidad visual: “En la Colonia, al igual que en varios lugares, se complica un poco porque hay muchos lugares donde no hay veredas, ponen las bicis en cualquier lado. En mi caso que soy alto tengo que tener cuidado con las ramas que suelen estar bajas y sin mantenimiento. La gente misma no se da cuenta de lo que generan. Ocurre que en las veredas hay escombros u otros obstáculos”, añade Adrián. Entre los peligros, Adrián menciona algunos canales de agua que todavía están a cielo abierto o lugares en los que faltan las tapas de las cámaras sépticas y de los desagües. “También hay gente que tiene en cuenta eso y no deja las cosas en cualquier lado. Es producto de la cultura del país donde vivimos”, señala conciliador. Peressini suele acompañarse con su bastón, pero en algunos casos resulta insuficiente porque resuelve los obstáculos que aparecen adelante pero no los que pueden estar arriba o salidos a determinada altura. Aunque Adrián sabe leer en Braille, últimamente prefiere manejarse con los programas de computación que permiten traducir lo escrito a hablado. El software permite incluso navegar en internet. Y lo tiene como herramienta de sus preferencias. También resulta curioso, además de que trabaje en una biblioteca donde la gente va a buscar libros que él no puede leer (porque no están en Braille), su pasión por los autos a los que tampoco puede ver: “Desde chico me apasioné. Hice cursos de mecánica y de motores diesel porque me gusta. He vendido varias camionetas aquí en la zona. Cuando hay que peritar un auto tengo que buscar alguien que vea porque hay que verificar el estado de la carrocería, pero tengo gente de confianza que me ayuda a hacerlo”. La vida de Adrián trascurre como si no hubiese tenido ninguna discapacidad y eso pide: “Te tiene que tratar de igual a igual y tienen que exigirte igual o más también, aunque los métodos de trabajo nuestro sean un poco más lentos”.

El glifosato es el herbicida que más se utiliza en la producción de Colonia Caroya

21 de abril de 2013 · Eduardo Angulo; actualidad; caroya; glifosato; informe bianual; relevamiento

Desde Ambiente presentaron un informe bianual sobre los fitosanitarios que se aplican en la zona. El glifosato es, lejos, el más utilizado.

El glifosato sigue firme como principal agroquímico utilizado en la zona. La afirmación puede corroborarse si se observan los datos del relevamiento recientemente presentado por el Departamento de Ambiente y De-sarrollo Rural de Colonia Caroya. Un dato saliente del relevamiento, que comprende 2012-2013, es la utilización de productos biológicos en la vid, más amigables con el ambiente.

Caballito de Batalla El 77% del uso de plaguicidas entre 2012 y 2013 correspondió a aplicación de herbicidas, mientras que los insecticidas ocuparon un 15% de la torta. Del total de herbicidas utilizados, el 90% corresponde a la clase IV, los menos tóxicos según las normas internacionales y la regulación local que aplica el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Asimismo, dentro de ese subgrupo, el glifosato encabezó la lista de los más usados con un 68%, y lejos, en segundo lugar, se ubicó la atrazina con 17%. Entre los productos que presentan residualidad -deben persistir algún tiempo para ser efectivos-, la atrazina copó más de 60% del total, en tanto que dentro de los no residuales fue el glifosato el protagonista principal, ubicándose cerca del 80% del total de este grupo. El cuadro muestra que en herbicidas “no hay cabios importantes, el glifosato sigue siendo el caballito de batalla por parte de los productores”, indicó Mariela Puerta, técnica de Ambiente de Colonia Caroya, quien realizó la presentación de las nuevas estadísticas sobre fitosanitarios.

Insecticida con ventaja En el caso de los insecticidas fue más pareja la competencia entre productos clase III (58%) y los de clase IV (42%). A su vez, los productos IGR captaron un 45% dentro del total de grupos de insecticidas. Estos insecticidas, que afectan el metabolismo de los insectos, afectando su desarrollo, tienen “una residualidad de 21 días aproximadamente”, apunta Puerta. El informe bianual destaca que el 82% de las superficies reciben insecticidas residuales. “Siempre te termina conviniendo usar un IGR mucho más que cualquier otro insecticida que es menos eficiente”, explica y añade estos productos tienen una ventaja ambiental que “no afectan la fauna benéfica (insectos que controlan naturalmente la población de plagas”.

Cambiar el perfil Un dato saliente fue que se empezaron a utilizar, aunque tímidamente, productos biológicos (Bacillus subtilis y Boscalyd, utilizados como fungicidas) en el cultivo de vid, en un intento por dejar de lado los sintéticos. Este cambio “es muy interesante –resalta Puerta- porque son productos que no son perjudiciales para el medio ambiente, ni para las personas que los manipulan”. El aumento en el uso de controladores biológicos “reemplazaría en cierta parte a productos químicos”, banda verde y azul que son los permitidos en el ejido de la colonia. Es decir los de toxicidad más baja. Sin embargo “si se los puede reemplazar siempre es mejor”, remarca la agrónoma. De todas formas, todavía se debe “seguir evaluando si estos productos son igualmente de eficientes” que los utilizados hasta ahora.

Recuperaron reliquias religiosas de Catamarca tras una persecusión de novela en esta zona

21 de abril de 2013 · actualidad; catamarca; jesus maria; pablo angelina; reliquias religiosas

Tras una persecusión de película, la policía de la Departamental Colón detuvo a Pablo Fernando Angelina (45) un catamarqueño que llevaba consigo reliquias que acababa de robar de una capilla del siglo XVIII.

Cuando los policías de nuestra región advirtieron que un sospechoso se lanzaba a una carrera suicida evadiendo puestos de control, pensaron que se trataba de alguien que, como mínimo, llevaba drogas en abundante cantidad en el VW Gol Trend en el que se conducía. Detenerlo no fue fácil y casi se diría que Pablo Fernando Angelina fue apresado porque se encerró solo al ingresar en dirección oeste-este sobre la avenida Pedro Patat de Colonia Caroya. La sorpresa devino al revisar el vehículo y encontrar que en el interior este catamarqueño transportaba una importante cantidad de imágenes religiosas que fueron identificadas como  como La Virgen de las Mercedes, la Virgen Dolorosa, el señor de los Milagros, y cuatro candelabros que pertenecían a la capilla del Rosario, ubicada en la localidad de San José en el departamento Fray Mamerto Esquiú de Catamarca, y cuya construcción data del siglo XVIII. Al parecer, Angelina las habría sustraido durante la madrugada del viernes 12 de abril y se habría dado a la fuga con dirección a nuestra provincia a la que llegó cerca del mediodía. En esos momentos, un puesto de control en Sinsacate intentó detenerlo pero se fugó e hizo lo mismo en Jesús María y, luego, en Estación Caroya. De hecho, en este último tramo se metió en contramano y a toda velocidad en dirección sur de la Ruta 9 y generando sorpresa en los conductores que se lo encontraron de frente. Angelina no tenía ningún antecedente penal registrado en nuestra provincia, pero sí en Catamarca donde habría purgado condena por el femicidio de su ex esposa en 1998 y por una amenaza contra su propia madre. En su estancia en la cárcel fue compañero de celda del “Maestro Amor” y escribió un libro con su historia. Pero lo que importa en este caso es que intentaba comercializar bienes culturales valiosos sobre los que, seguramente, ya tenía comprador. Una ex funcionaria del gobierno de Córdoba conocedora del tráfico ilegal de obras de arte religioso apuntó sobre el tema: “ Los precios (de los bienes robados) son los que fija el comprador. Nadie roba eso si no tiene el comprador (que es quien se los pide). A veces, tienen un valor agregado por la iglesia o capilla de donde la robaron. Pero insisto: se roban a pedido”. La mencionada fuente recordó que las imágenes robadas no se pueden vender públicamente. Otra fuente consultada por este semanario situó la confección de los objetos en el siglo XVII o XVIII, aunque en el caso de las vírgenes parecía que las vestimentas habían sido intervenidas recientemente. Todas las actuaciones se giraron a la Justicia de Catamarca que será la encargada de seguir la pista para poder dar con quien fue el que encargó la sustracción de las imágenes. El robo de bienes culturales es uno de los delitos más complejos de investigar que existen y en nuestra zona hay dos antecedentes recientes: el robo de 11 grabados del siglo XVII de la Estancia de Jesús María, en octubre de 2005, y el robo de un misal romano escrito en latín también del siglo XVII durante enero de 2008. Ninguno de los dos robos puedo ser resuelto por la Justicia.

Colegios privados pidieron a las familias respaldo frente al reclamo confiscatorio de la Caja Complementaria

21 de abril de 2013 · Colegio del Huerto; EFA; actualidad; caja complementaria; regionales; seminario menor

El Instituto Nuestra Señora del Rosario del Milagro, el Instituto Nuestra Señora del Huerto y la Escuela de la Familia Agrícola enviaron notas a los padres de sus alumnos explicándoles la difícil situación que atraviesan a raíz de un reclamo de la Caja Complementaria.

Cuando las escuelas nacionales se transfirieron a las provincias, hubo que hacer leyes provinciales avalando esa transferencia y, en ese mismo momento, se creó la Caja Complementaria, un regimen complementario de jubilaciones y pensiones de la actividad docente. Su finalidad era crear un complemento, de acuerdo con los ingresos disponibles, que alcanzara el haber de un docente en actividad. Se suponía que los aportes a esa Caja Complementaria iban a ser optativos, es decir, que cada docente decidiría si quería o no, a la hora de jubilarse, cobrar ese complemento. Las autoridades de la Caja Complementaria son SADOP, UDA, AMET, y el Ministerio de Educación de la Nación. CTERA (a la que está adherida UEPC) también formaba parte de la conducción, pero se bajó en noviembre pasado. Lo concreto es que desde la Caja vienen intimando judicialmente a los colegios de gestión privada bajo el argumento de que los colegios retuvieron para sí el equivalente al 4,5 por ciento de los salarios docentes y ahora se lo adeudan a la Caja. En nuestra zona, por citar el ejemplo más controvertido, la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) fue demandada por la Caja Complementaria por un monto de 156 mil pesos. Y las instancias judiciales se vienen corriendo aceleradamente. En forma conjunta, las autoridades del Instituto Nuestra Señora del Milagro, Nuestra Señora del Huerto, y de la EFA citaron a los medios de comunicación local para explicarles el alcance de la problemática que atraviesan. “El aporte que piden es del 4,5 por ciento. Entendemos que es confiscatorio porque se suma al 18 por ciento que tienen actualmente los sueldos docentes con lo que pasaría al 22,5 por ciento. La Caja nos reclama que los colegios no hemos hecho la retención correspondiente a los años anteriores y nos han ofrecido una moratoria que vence el 15 de mayo y que significaría para los colegios, en caso de adherirnos, tener que pagar una deuda sobre algo que no se ha descontado nunca a los docentes”, explicó Román Balossino, rector del Instituto Nuestra Señora del Rosario del Milagro. El reclamo sobre la deuda pasada es millonario si se toma en cuenta la realidad de la mayoría de las escuelas de gestión privada de la provincia. “Para adelante, en caso de que aceptemos, significará para el docente un descuento adicional del 4,5 por ciento. Por eso, les informamos a los padres sobre la situación que estamos viviendo porque en el futuro podría repercutir tarde o temprano en la cuota de los alumnos”, añadió Balossino en relación a la posibilidad de que la Caja Complementaria obligue a las escuelas a realizar ese aporte del 4,5 por ciento y que esa obligación tenga que trasladarse a las cuotas.

El origen del problema En 1992, el Estado Nacional transfirió los servicios educativos (Ley 24049) a las provincias. A partir de ese momento surgieron diferencias en la interpretación de la ley. El Ministerio de Educación de Córdoba y las escuelas privadas que dependen de él siguieron al pie de la letra lo establecido en la Ley Provincial 8253 (convenio de transferencia que firmó Córdoba y el Gobierno Nacional) donde señala que -al estar los servicios educativos transferidos a la provincia- no corresponde retener aportes a los docentes que ingresaron después de la trasferencia, ya que no están regidos por el régimen nacional sino por el provincial. La Caja Complementaria, por el contrario, sostiene que el Estado provincial y las escuelas de gestión privada tienen que retener y enviar a la Caja el 4,5% de los haberes de estos docentes.

Frizza pone en marcha la construcción de 10 viviendas sociales en barrio Sierras y Parques

21 de abril de 2013 · Sierras y Parques; actualidad; construccion; jesus maria; viviendas sociales

Serán unidades de 42 m2, para familias carecientes. Las obras comienzan el lunes. Los beneficiarios pagarán los lotes y aportarán trabajo.

El próximo lunes la Unidad Ejecutora de viviendas que ha constituido la Municipalidad pondrá en marcha en Bº Sierras y Parques un programa de autoconstrucción, orientado a familias carecientes del sector que están viviendo en situación por demás precaria, en muchos casos sin baños y hasta en improvisadas casillas de nylon. Está previsto levantar 10 unidades, de 42 metros cuadrados cada una. Este programa, orientado a otro segmento social y con diferentes objetivos, es complementario del plan de viviendas para clase media (94 unidades) que la gestión del intendente Gabriel Frizza ya está ejecutando en barrio Agua Mansa. Además, próximamente se lanzará otra operatoria que apunta a la erradicación de letrinas en 50 asentamientos. Serán beneficiarios directos del programa de autoconstrucción 52 personas, ya que están involucradas varias familias numerosas, que oportunamente fueron entrevistadas por asistentes sociales del municipio y sus casos sindicados como socialmente prioritarios. La modalidad supone que la Municipalidad aportará lotes de terrenos ubicados en la manzana 37 del barrio, muy cerca del recientemente creado Polideportivo de Sierras y Parques. Los lotes serán abonados –con amplias facilidades– por los beneficiarios, pero recién cuando estén terminadas las casas y ya estén viviendo en ellas. Por ahora, sólo tendrán la posesión de los terrenos, a partir de la firma de comodatos con la Municipalidad. Para la construcción en sí, la Municipalidad aportará los materiales y también una parte sustancial de la mano de obra y conducción técnica. A tal efecto se han contratado cuatro cuadrillas, cada una de ellas compuesta por un oficial y un peón. Los beneficiarios, a su vez, aportarán trabajo en la modalidad y tiempos que sea posible en cada caso particular. En más de un caso se ganan la vida trabajando en la construcción, lo que facilitará un mayor avance de las obras. Frizza eligió está modalidad para optimizar la utilización de materiales, la calidad de la construcción y los plazos de ejecución. La idea es perfeccionar experiencias similares anteriores, en que los materiales venían de la Nación y la construcción corría íntegramente por cuenta de los beneficiarios, lo que derivó un una innecesaria extensión de plazos. Las primeras viviendas que se empiezan a levantar el lunes tienen un plazo estimado de ejecución de tres meses. Serán de blocks, con revoque grueso, loza, instalaciones sanitarias completas, contrapiso de hormigón y aberturas de aluminio. Los beneficiarios podrán elegir entre tres tipologías de viviendas proyectadas por la Dirección de Hábitat, de acuerdo a sus prioridades en el uso de espacios internos (por ejemplo, según cantidad de miembros del grupo familiar) Como contraprestación, la Municipalidad ha previsto que los beneficiarios devuelvan esta ayuda en dinero (los que puedan) o bien con trabajo comunitario, traducido –por ejemplo– en limpieza de espacios públicos, reparto de cedulones, etcétera.

Otorgarán becas a alumnos de Sinsacate que quieran aprender el idioma italiano

21 de abril de 2013 · Centro Friulano; actualidad; becas; fernando rizzi; italiano; sinsacate

Fueron gestionadas por un joven profesional de nuestra zona ante el gobierno de Córdoba. El dinero para las becas ya fue girado al municipio de Sinsacate.

El contador público Fernando Agustín Rizzi, integrante del Centro Friulano, tuvo la oportunidad de realizar un curso de alta formación para profesionales en Italia durante 2012. Cuando retornó de ese viaje y de esa experiencia de intercambio, se decidió devolverle a la comunidad algo de lo que recibió. Desde entonces, viene preparando proyectos y presentándolos ante cuanta autoridad o entidad puede. La buena noticia para él fue que el gobierno de Córdoba le aprobó un proyecto para la entrega de becas para alumnos que quieran aprender durante un año el idioma italiano en el Centro Friulano de Colonia Caroya. Las becas serán otorgadas a alumnos destacados del colegio secundario -que estén interesados en el curso- y que habiten en Sinsacate. La selección de los becarios estará a cargo de la Municipalidad de Sinsacate y el beneficio alcanzará a 5 becarios que se ahorrarán el pago de las cuotas de 150 pesos. Ese dinero sirve para solventar el pago de las profesoras que enseñan el idioma en Caroya. “Me propuse gestionar beneficios, desde mi humilde lugar como ciudadano, y como una maneta de aportar un granito de arena en pos del bienestar comunitario. En esta oportunidad, obtuve del Gobierno de Córdoba un aporte en dinero -  que ya fue girado directamente al municipio de Sinsacate- para ser destinado al otorgamiento de becas de un año para estudiar italiano”, explicó Rizzi sobre el nacimiento de estas becas. Aunque parezca increíble, Rizzi no milita en ningún partido político y está haciendo estas gestiones por su orgullo como descendiente de friulanos y como integrante del Centro Friulano: “Como joven habitante de la zona, tengo especial interés en atraer beneficios para las ciudades de Jesús María, Colonia Caroya y Sinsacate, y por ende para sus ciudadanos. Además, quisiera fomentar la participación de los ciudadanos en las instituciones, en especial, a los jóvenes de nuestras ciudades. Ya que creo que las mismas son de vital importancia  para el desarrollo y el progreso  de una sociedad”. La intención de Rizzi, totalmente agradecido con las autoridades provinciales, es que el año próximo la experiencia se pueda replicar en Colonia Caroya y en Jesús María. Desde hace un tiempo, el Centro Friulano de Colonia Caroya viene ofreciendo cursos de Italiano que son dictados por profesoras de Lengua y Cultura Italiana egresadas de la Universidad Nacional de Córdoba. Los cursos se dictan los miércoles y jueves a partir de las 18. Para mayor información, se pueden dirigir a la sede del Centro Friulano en Av. San Martín  2842  de Colonia Caroya.

Reciclador extremo

21 de abril de 2013 · ambiente; john newson; reciclado; reciclaje

El ciudadano más ecológico del Reino Unido, John Newson, consiguió desechar en un año la basura equivalente a una bolsa de consorcio. ¿El secreto? Cambiar hábitos de consumo y elegir productos que no generen desperdicios.

Por Josefina Salomón  | Para LA NACION

Si cada país tuviera un color, el Reino Unido probablemente sería verde. Es que la isla parece estar repleta de leyes, iniciativas y campañas para asegurarse que, quieran o no, sus ciudadanos cuiden el planeta lo más posible. Programas de reciclaje por barrio, impuestos a la basura, colectivos que funcionan con biocombustible, sistema de ahorro energético doméstico, comida orgánica y rankings que miden cuáles negocios, empresas, políticos, clubes de fútbol y hasta universidades son más amables con el medio ambiente. Hasta el gobierno del conservador David Cameron, a pesar de los recortes presupuestarios que parecen no tener fin, adoptó un mensaje verde y se propone mostrar su intención de poner en práctica políticas que ayuden a extender el alcance del reciclado y ahorro energético. Según una encuesta publicada en 2009 por el matutino The Times, el 81 por ciento de los británicos hace un esfuerzo especial para ahorrar energía o calefacción en sus casas, no sólo para gastar menos, sino porque quiere cuidar el planeta. Por eso, tal vez no sea sorprendente que el Reino Unido sea hogar de los extremistas verdes, una tribu de ciudadanos que hace hasta lo imposible para proteger el medio ambiente. Individuos que viven sin dinero, hombres y mujeres que se alimentan de lo que los supermercados desechan -por elección- y recicladores extremos que creen que la constante producción de basura doméstica es uno de los mayores problemas del planeta.

El más verde entre los verdes John Newson, residente de Birmingham, una de las mayores ciudades del norte de Inglaterra, cree que la solución a los problemas medioambientales está en manos de cada individuo. Y para probarlo, el hombre a quien los medios de su ciudad coronaron como el ciudadano más ecológico del país, se propuso un desafío que parecía casi imposible. En diciembre de 2011, con la copa en alto para darle la bienvenida al nuevo año, prometió que durante los siguientes 12 meses no desecharía más basura que el equivalente a una pequeña bolsa de consorcio. Tan seguro estaba de poder cumplir su desafío que decidió llevarlo al intendente de su ciudad. "Mi idea era mostrar que todo se puede reutilizar. Quería generar atención sobre el tema del reciclado", explica John a la Revista desde su casa en Birmingham. Pero lo que empezó como un experimento se transformó en una forma de vida. John, que trabaja para una organización ecologista, ya tenía práctica en el tema y su casa es considerada muy verde, con paneles solares y sistemas de re-uso de agua de lluvia, enfrentó el proyecto con un plan. Preparó una lista de todo lo que consumía, y decidió qué haría con los desechos que se generarían. Los cartones, papeles, vidrio y las latas irían al centro de reciclaje local, y los restos de comida a un tarro en su jardín que, eventualmente, lo transforma en abono para las plantas. Durante aquellos 12 meses, John hasta encontró lugares especializados en reciclaje de productos complejos, donde podría llevar envases Tetra Brik y de plástico. "Al principio lo vi como un experimento. Ver cuándo podía reciclar. Lo más importante fue el tacho de abono donde tiraba todos los restos de comida, uñas, pelo, polvo, etc. En todo el año lo tuve que vaciar una sola vez." Pero el real desafío comenzó cuando tuvo que decidir qué hacer con desechos que, simplemente, no son reciclables, pero se consideran de consumo esencial.

Cambio de hábito John hoy admite que tuvo que cambiar algunos hábitos de consumo para poder reciclar más. Dice que, por ejemplo, comenzó a cultivar algunas verduras como lechuga en su jardín para no comprar en el supermercado, donde casi todo viene envuelto en plástico o con una bandeja de polietileno. Después de dividir toda su basura, lavar los envases de vidrio, doblar el cartón y papel y llevar cada cosa al centro de reciclaje correspondiente, lo único que terminaba en su tacho de basura eran una serie de envoltorios de plástico. "La verdad es que no fue tan difícil. La clave es ser organizado, tener diferentes tachos de basura. Lo más difícil fue saber qué hacer con productos que están hechos con dos materiales, esos son difíciles de reciclar", dice John. La inspiración del británico surgió de su preocupación por la cantidad de basura que se quemaba en su ciudad -más de 20 millones de bolsas de consorcio por año- y los humos contaminantes que esa incineración produce. Sus vecinos reaccionaron primero con curiosidad y luego comenzaron a copiarlo. Además de publicidad y felicitaciones, el desafío ecológico le ayudó a conseguir una reunión con las autoridades de Birmingham, que ahora están dispuestas a considerar nuevas formas de deshacerse de la basura. Pero para John la reunión no es suficiente. El ecologista quiere convencer a las autoridades de organizar un sistema centralizado de reciclaje de basura orgánica (incluyendo, por ejemplo, restos de comida) y ya está en carrera para comenzar su segundo año de basura, casi, cero.

Tres tips para una meta Separar los desechos frescos que pueden generar olor. Limpiar latas y botellas antes de llevar a un centro de reciclaje. Consumir productos que no generen desechos que no puedan reciclarse.

Poder decir en Argentina, con el mayor de los respetos

21 de abril de 2013 · dialogo; editorial; semanario primer dia

Si impone libertad de expresión para todos los sectores dentro de un marco tolerante hacia quienes piensan diferente en el país.

Uno de los mayores desafíos de las democracias modernas es equilibrar las aspiraciones de las mayorías con la necesidad de satisfacer derechos de las minorías. Haber ganado una elección por abrumadora mayoría antes que derechos entraña enorme responsabilidades. No decimos nada nuevo con esto ya que la frase ha sido objeto de otras editoriales de este semanario. Si todo lo que no es afín a un gobierno legítimamente elegido en las urnas se considera minoría, esos sectores no pueden ser etiquetados, estigmatizados, ignorados, ni rechazados. Se espera, cuando menos, que sus reclamos sean escuchados y transformados en algún tipo de respuesta gubernamental. Todo esto dicho a propósito de la marcha del pasado jueves y que dio en llamarse 18A y donde las minorías (esas que no obtuvieron el 54 por ciento de los votos) se expresaron en favor de no motorizar ningún tipo de cambio en el Poder Judicial. La interpretación de la minoría es que los proyectos “disfrazados” debajo del manto democratizador entrañan la desaparición de algunos privilegios para ciertos grupos económicos concentrados, pero también permiten ciertas licencias dentro del propio Estado. Hay abundante literatura sobre los proyectos como para que abundemos sobre ellos en estas modestas reflexiones.

Otro poder judicial es posible Rechazar la avanzada del Ejecutivo sobre la Justicia no debería nublar el buen juicio ciudadano que obliga a reconocer que el Poder Judicial argentino hoy tiene severas falencias. Es corporativo, lento, con jueces muy sospechados de manejos impropios para un magistrado, con causas sociales sensibles sin resolver. Más allá de que en algunos espacios concretos haya jueces admirables, se podría concluir en que en conjunto la Justicia Argentina es perfectible y que los justiciables esperan otro comportamiento y otra celeridad a la hora de resolver sus litigios. El desafío, entonces, es mejorar lo que haya que mejorar, pero respetando la independencia que, como poder, debe tener la Justicia. Detras de estas reformas, es inevitable pensarlo, habría cierta revancha por lo que se suponía que debía pasar el 7D y no pasó (que el grupo Clarín se adecúe a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual). Todo el pronunciamiento del arco político opositor, de destacados integrantes y ex integrantes del Poder Judicial, de algunos obispos, y de la propia gente en las calles debería poner a reflexionar al gobierno sobre lo que está proponiendo al conjunto de la sociedad en el tema Justicia. Porque lo que corre riesgo es la propia democracia cuando sus instituciones quedan a merced de las mayorías automáticas. Los ejemplos históricos y en todos los continentes abundan sobre el debilitamiento en los poderes del Estado cuando deben ser, necesariamente, independientes entre sí para poderse poner límites, frenos, fijar reglas. Y no es que de golpe a la gente le dio por democratizarse. Es que otras recetas no democráticas ya fueron ensayadas en nuestro país y los resultados fueron nefastos y tristes. Y no es que la gente salió a avalar los mamarrachos de jueces como Norberto Oyarbide, ni de los jueces que plantaron pruebas falsas en causas notables, ni de aquellos que no pudieron resolver causas sobre la corrupción en los ‘90.

Poder decir, sin castigos ¿Cómo hacer en estos tiempos para poder expresarse sin ser etiquetado de inmediato? ¿Cómo hacer en estos tiempos para que los que piensan diferente no te descalifiquen? ¿Cómo hacer en estos tiempos para poder manifestar un pensamiento sin que eso traiga aparejada una persecusión de la AFIP o de otros organismos de control? Quienes adhieren a la teoría de los bandos, y cada vez son más, te alinean automáticamente en función de tus opciones. Si acordás con la Ley de Matrimonio Igualitario, por citar un ejemplo burdo, sos pro gobierno. Si no acordás, sos anti gobierno. Nadie entiende que, por razones bio-psico-sociales- espirituales, uno puede estar de acuerdo con lo que entraña esa  ley sin ser pro gobierno ni anti gobierno. Hay que machacar hasta el hartazgo, y esta es una función de los medios de comunicación, en la necesidad de una sociedad más tolerante. Precisamente en momentos en que se impone una reflexión ardua sobre los acontecimientos recientes en materia de protesta social y donde los intereses de las partes deben equilibrarse.