18/01/2021

Dos acusados de matar a Wanda se desconocieron entre sí y se declararon inocentes del femicidio

Maxi Vargas y Mario García rompieron el silencio y señalaron desde Bouwer no tener nada que ver con el crimen de Wanda Navarro ni tener conexión con Romina Vernola, acusada de ordenar el asesinato.

Familiares y amigos de Wanda siguen pidiendo Justicia para ella

El 25 de agosto se cumplieron dos años desde el femicidio de Wanda Abigaíl Navarro (15) y su familia decidió recordar el hecho con una pegatina de afiches en lugares públicos.
La mamá de la adolescente, Stella Tévez, también formuló unas declaraciones periodísticas que abrieron una ventana que nunca se había abierto: la posibilidad de que los acusados por el crimen rompieran el silencio que habían mantenido durante este bienio.

Durante la inspección, se reconstruyó una situación del día de la desaparición de Wanda

Tévez pidió que caigan los verdaderos culpables de la muerte de su hija. “No quiero que de acá a tres años me digan que fueron otros, la justicia disfraza mucho las cosas, no quiero que pase eso. Quiero la verdad”, declaró a Radio Jesús María.
Pero ¿qué quiso decir? ¿Que los detenidos no son los verdaderos culpables? ¿que la familia abriga la sospecha de que haya otros responsables?

Los sospechosos niegan
Desde la cárcel de Bouwer, Mario Rubén García y Walter Maximiliano Vargas decidieron romper el silencio, plegándose el planteo de la mamá de Wanda por Justicia.
Ambos negaron conocer a Romina Vernola -acusada de haber instigado el femicidio-, pero también negaron haber conocido a Wanda.
E hicieron recaer las sospechas sobre Marcelo Navarro, padre de la adolescente, sobre el que pesan antecedentes por comercialización de drogas y que en los rumores barriales figuraba como principal depositario de una eventual venganza (situación desmentida por la familia).
“Estamos injustamente acá. Nunca estuve involucrado en la (venta de) droga. Consumí droga, pero nunca vendí. No tengo nada que ver con esto de lo que se me acusa”, señaló desde Bouwer García.
Y Vargas agregó: “Quiero que salga toda la verdad a la luz. No tienen ninguna prueba. Me aguanté estos dos años porque son los tiempos de la justicia”.

Lo llamativo de las declaraciones de ambos fue que dijeran desconocer a Wanda cuando una inspección ocular reciente, ordenada por el fiscal Monti, reconstruyó la escena del crimen el día de la desaparición de la adolescente, el 23 de agosto de 2018, en cercanía del domicilio de unos de los imputados y con tres masculinos dialogando con una mujer.
Tampoco fueron congruentes los relatos respecto de la relación que García, Vargas y Schmidt tenían entre sí. Para García eran apenas conocidos del barrio porque se trata de “un pueblo chico” donde todos se conocen, mientras que para Vargas eran poco más que conocidos, reconoció que se juntaban y hasta jugaban al fútbol de vez en cuando.

El dolor de una mamá
Desde Villa del Totoral, la madre de Romina Vernola, Norma Piedra, también aportó su parecer respecto de la causa. Reconoció que sus dos hijos (incluyendo también a Jonatan) tenían problemas de consumo de drogas desde la adolescencia y que venía intentando sacarlos de la adicción.
Señaló desconocer que sus hijos podrían haber integrado una banda dedicada a la venta de droga, pero despegó a Romina de la posibilidad de haber ordenado un asesinato: “No conozco a los detenidos, no soy culpable, soy inocente, me dijo llorando”.

La reconstrucción judicial se realizó cerca del domicilio de uno de los imputados

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