18/01/2021

¿Dónde me encuentro?

Por: Hugo Vicente (Vecino de Colonia Caroya).

Cuántas veces me pregunto qué pasa a mi lado… Miro los rostros de las personas y entre tristezas y furias encontradas, me pregunto ¿Dónde me encuentro?
Este hermoso País, mi Argentina, la de los aborígenes, la de los gauchos, la de los inmigrantes, la de las familias patricias y la de los poderosos. ¡Cuántos desencuentros, cuánto dolor y sufrimiento innecesario!
Tengo familiares, amigos, conocidos de un lado y del otro de esta triste grieta social. Gente que admiro muchísimo y estimo demasiado. Trato de que comprendan que no debemos caer más en la trampa que nos imponen. ¿Adónde quedó el sueño de los que nos dieron la oportunidad de ser libres?
¿Cuánto más quieren? Los que, asumiendo el poder que les brindamos como pueblo, se nos burlan descaradamente y, entre acusaciones cruzadas, nos angustian la vida y nos quieren matar la Esperanza.
Es tiempo de decir ¡Basta!. De un lado y del otro, sepan que el perverso juego de manipular a las personas, va a llegar a su fin.
Los que hoy esgrimen el poder y los que hoy son oposición sepan que el pueblo está despertando y reconociendo que entre «gallos y madrugadas» arreglan todos sus asuntos, dejando desvalida a la mayoría de nuestra sociedad que quiere un país justo y de trabajo para todos.

Sepan los que hoy son gobierno, que dicen llamarse peronistas, que solamente leyendo algo de lo que decía Perón -el líder que tanto sen- timientos encontrados generó en este País- el Justicialismo profesaba trabajo; no creación de pobres y asistencialismo, ni mucho menos corrupción.
Sepan los que hoy son oposición, en su mayoría radicales, que ustedes no son libertarios. Si los vieran Alfonsín, Balbín, Illia, Irigoyen… sólo se transformaron en los instrumentos de las más poderosas elites para enriquecerse y lograron para la Nación lo mismo que lograron los anteriores, pero con un discurso y una presentación más distinguida.
En definitiva, ustedes (ambos) son lo mismo con diferentes discursos, y aprovechan la confusión y la desmoralización de la gente. Los une idéntico objetivo y, por supuesto, la corrupción.

¿Me preguntás de qué lado estoy? Te contesto: estoy del lado de los que creemos en Dios y también en la ciencia. De los que queremos ser felices y también que el del lado sea feliz. Del que todos tengamos trabajo y podamos progresar trabajando. De los que queremos desterrar el hambre, la ignorancia y todo tipo de delincuencia.
Estoy del lado del obrero que ama su trabajo y da lo mejor para gratificar al que se lo brinda. Estoy del lado del empresario que arriesga y forma equipo con sus trabajadores para crecer juntos. Estoy del lado de los bancos que te ayudan a crecer cuando lo necesitás. Y, por último: ¡estaré del lado de la ideología (que está amaneciendo en cada conciencia y espíritu) que hará crecer nuestra hermosa tierra y nos hará sentir felices y dichosos!

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