09/08/2022

Día de la mujer: poco que celebrar

Las inequidades están harta descriptas, pero no cambian. Se sabe todo lo que tendría que cambiar, pero no se avanza. La cultura “machirula” resiste sin fin.

En un tiempo extraordinariamente corto, cambió definitivamente la percepción que el propio género femenino tiene sobre cómo debería ser ¿celebrado? ¿Conmemorado? su día internacional.

El 19 de marzo de 1911 se comenzó a celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y una semana más tarde 123 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York y del que no pudieron escapar porque habían sido encerradas sin posibilidad de escapar del edificio.

La tragedia, desde entonces, también le dio un marco de protesta por equidad en las condiciones laborales a la conmemoración. Y desde 1914 se celebra oficialmente el Día Internacional de la Mujer que, con el tiempo, fue tomando un tinte político y también económico.

El mayor quiebre, quizás, arrancó en 2017 cuando mujeres de 50 países impulsaron el Primer Paro Internacional de Mujeres para visibilizar la violencia machista en todas sus formas y expresiones: sexual, social, cultural, política y económica.

El 8M esta fecha se utiliza, desde entonces, para visualizar la desigualdad de género y para reivindicar la lucha por la igualdad efectiva de derechos para las mujeres en todos los ámbitos.

En este último tiempo es muy frecuente escuchar a mujeres que señalan, con gran razón, que no es un día para celebrar y rechazan que se les desee “feliz día”.

Otras piden que los hombres se abstengan de participar de las marchas y manifestaciones porque entienden que son momentos para sororidad entre mujeres.

Y es que ha cambiado tan poco nuestra cultura machista que, realmente, da hasta vergüenza reconocerlo.

No logramos salir de la proclama por una equidad muy muy lejana.

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