15/04/2021

Destacado aporte local para equipamiento médico con el que tratan a pacientes con Covid-19

La ingeniera biomédica Lucía Boezio trabajó en el desarrollo de un casco para ventilación no invasiva que ya se viene usando en hospitales de todo el país para el tratamiento de pacientes con Covid-19.

Ecleris es una pyme argentina que, desde 2001, trabaja en el desarrollo de equipamiento médico con una variada gama de productos y que, dentro del marco de esta pandemia, decidió desarrollar un producto destinado al tratamiento del Covid-19.
La idea surgió tras el contagio de uno de los socios de la firma y de intentar obtener un casco que habían visto que se utilizaba en los tratamientos en Italia, pero que estaba agotado en el mercado.
Por eso, decidieron poner a trabajar a todo el equipo en el desarrollo de un modelo propio que resultó, incluso, con mejoras respecto del original.
En ese equipo de desarrollo trabajó, también, la ingeniera biomédica Lucía Boezio, quien sigue siendo parte de nuestra comunidad, aunque trabaje ahora en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires.
“Lucía trabaja con nosotros hace un tiempo y forma parte del equipo de diseño y desarrollo. La verdad es que la gestión de ellos fue directamente la base de la creación de este proyecto. Ellos fueron los que se llevan la gloria porque trabajaron a destajo, inclusive los fines de semana durante tres meses, para poder lograr terminar este producto”, confirmó el médico Marcos Ledesma, director de Ecleris en diálogo con Radio Jesús María.

Una innovación valiosa
Los cascos de ventilación no invasiva son sellados al cuello del paciente y, por ese motivo, toda la circulación de aire y oxígeno dentro de él es cerrada. Por eso, no contamina el ambiente y salvaguarda de cualquier posible contagio al personal sanitario, en contraposición al uso de la ventilación no invasiva con máscara que tiene el grave inconveniente de la dispersión del virus en el ambiente.
Su uso evita que entre 30% y 60% de los pacientes tengan que ser intubados en un respirador. Ya están en uso en los hospitales cordobeses Dr. Lorenzo Cólica e Italiano de Monte Buey y, en breve, también se hallarán en el Sanatorio Allende y el Instituto Modelo de Cardiología de la ciudad de Córdoba.

Desde Ecleris confirmaron que ya están en funcionamiento alrededor de 1000 cascos desde el norte al sur del país, y esto vino a aliviar la demanda sobre la infraestructura sanitaria, además de proteger al personal médico y de enfermería que tratan con pacientes Covid-19.
El casco fue aprobado en junio por Anmat y, a diferencia del modelo italiano que era descartable, desde Ecleris lograron hacerlo reutilizable en gran parte, excepto los filtros que deben ser cambiados entre un paciente y otro.
“(Los cascos) son como una escafandra de un buzo o de un astronauta y pueden hacer que mucha gente se salve de ir a la intubación y a la terapia intensiva. Permite administrar oxígeno al paciente durante un tiempo a presión, lo que hace que al paciente se le inflen los pulmones. Le ayudamos al paciente a respirar porque tiene los pulmones colapsados”, explicó Ledesma.

El costo de cada casco va entre los 600 y 800 dólares, dependiendo de la cantidad de kits descartables que se adquieran con el producto. En muchos lugares, diferentes instituciones intermedias reunieron el dinero y lo donaron a los hospitales de su localidad.

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