03/02/2023

Cinco detenidos como sospechosos del crimen de Agustín Ávila

La fiscal de feria, Carolina Elías, ordenó los operativos que culminaron esta semana con la detención de cuatro personas que fueron sindicadas como presuntas partícipes necesarias del crimen del adolescente Agustín Ávila.

La muerte del adolescente Agustín Ávila fue la nota que tiñó de luto la presente edición del Festival de Doma y Folklore.

Porque ocurrió a metros del ingreso de artistas, en medio de un gigantesco operativo policial, y porque murió un inocente que quiso recuperar una gorra que le había sido arrebatada por una patota local minutos antes.

El presunto matador, de 15 años de edad, portaba una navaja o sevillana con la que le dio el puntazo mortal a Agustín, ante la mirada atónita de los presentes que vieron como en minutos se esfumaba una vida.

Las informaciones en los primeros minutos de conocida la noticia fueron confusas: que había peleado dentro de un boliche, que los patovicas los habían sacado y que la riña había seguido afuera y que, en definitiva, se había producido una suerte de ajuste de cuentas entre bandas.

Nada más alejado de la realidad. Agustín había estado afuera del Festival durante la noche del sábado 7 escuchando a Soledad y con familiares caminaban rumbo a la casa de la abuela, alrededor de las cuatro de la mañana del domingo 8.

Fue allí cuando alguien de la patota lo golpea y le arrebata la gorra y él y un amigo salieron a recuperarla.

No menos de diez personas, varones y mujeres, los atacaron y, en medio de esa agresión, Agustín quedó tendido en el piso, donde recibió golpes de puño y hasta un botellazo.

La madre no pudo precisar en qué momento habría recibido un corte en su cuello, que lo desangró y provocó la muerte.

A las pocas horas, unos 20 jóvenes de entre 14 y 22 años fueron demorados en la comisaría local, pero solo uno de 15 años fue detenido y acusado como presunto autor del crimen.

El adolescente detenido ya tenía antecedentes por delitos contra la propiedad y, según indicó su padre ante medios periodísticos, estaba sumido en un cuadro de consumo problemático de drogas.

Hubo marchas pidiendo Justicia por Agustín. Foto Gentileza: Lola Saldívar

Nuevos detenidos

Cinco días más tarde, el viernes 13, la fiscal de Deán Funes a cargo del turno de feria en Jesús María, Carolina Elías, ordenó un operativo que concluyó con la detención de cuatro personas más, tres de ellas detenidas como partícipes necesarias del crimen.

Se trata de dos mujeres mayores, una de ellas imputada por homicidio en calidad de partícipe necesaria y la otra imputada por robo; y de dos menores, también señalados como partícipes necesarios de homicidio.

Se realizaron diez allanamientos para secuestrar prendas y otros elementos relevantes para la causa. Aunque desde la fiscalía no precisaron detalles, se supo que la jornada incluyó una reconstrucción de los hechos de la que también participó Vanessa, madre de Agustín.

Hubo marchas pidiendo Justicia por Agustín. Foto Gentileza: Lola Saldívar

Le decían “Ute”

El apodo de Agustín era Ute porque de chiquito no pronunciaba la palabra “dulce” correctamente y le quedó ese apodo.

Vivía en Guiñazú, en el extremo norte de la ciudad de Córdoba, y cursaba el quinto año en el Ipet 333, Julio Salusso, de Villa Los Llanos, un colegio técnico con orientación a maestro mayor de obras ubicado en Juárez Celman.

Agustín era el mayor de cuatro hermanos varones, y estaba de novio con una chica de un barrio cercano a quien conocía de la escuela. Repartía sus días entre ir a la escuela, trabajar en un lavadero de autos y jugar al fútbol.

Pero su sueño último siempre fue jugar al fútbol, ya que muchos le decían que era muy bueno. Jugó en una escuela de fútbol, y más tarde en el Club Atlético Unión Florida, de barrio Jorge Newbery. Quería trabajar y ahorrar para comprarse sus cosas, entre ellas, un auto.

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