02/12/2022

Cepa delta: Si siguen las interacciones sociales muy intensas, habrá muchas reinfecciones

Para el médico infectólogo Claudio Strasorier, el principal problema de la variante Delta del sars-cov-2 es su mayor trasmisibilidad y la capacidad para generar síntomas en personas vacunadas.

“Lo que estamos viendo en el mundo es gente que tiene las dos dosis de vacuna, que lleva tres o cuatro meses desde la última dosis, es decir, de personas con un buen nivel de anticuerpos para frenar una nueva infección y se infecta lo mismo”, destaca el médico infectólogo Claudio Strasorier para dimensionar a qué nos estamos enfrentando cuando hablamos de la variante Delta del coronavirus.

Pero aclara: “Esas reinfecciones se vienen dando en lugares donde hubo interacciones sociales muy intensas y son las que vimos hace unas cuantas semanas en Inglaterra, Estados Unidos e Israel donde se habían liberado del uso de mascarillas y barbijos. Creo que fue un gran error haber tomado esa decisión”.

Strasorier se animó a pronosticar que, por ejemplo en las instituciones médicas, el uso de mascarilla protectora será una práctica que vino para quedarse.

“Cuando entremos a un sanatorio, a una clínica, a un hospital, vamos a tener que usar un barbijo. Para toda la vida”, sentenció el especialista jesusmariense.

El infectólogo hizo la analogía con muchos países orientales que usan barbijo desde hace más de una década, como Corea o Japón, y señaló que para algunas actividades en nuestro país habrá que asimilar esa costumbre.

Desaprender lo aprendido

Hasta ahora, la hoja de ruta sobre Covid-19 nos decía que debíamos evitar la permanencia por más de 15 minutos en un espacio cerrado, sin ventilación cruzada, sin barbijo, y sin distancia si queríamos evitar un contagio, además de evitar las aglomeraciones, claro está.

Pero la variante Delta vino a desmoronar esa hoja de ruta porque el tiempo de exposición se acorta significativamente y aumenta el riesgo de contagio con escasos minutos de convivencia con un portador.

“La gente está aturdida, tiene pánico cuando hablamos de la variante Delta, pero ese miedo no conduce a nada. Mucha gente atemorizada ingresó en el terreno de la negación e hizo lo contrario a lo que recomendábamos hacer. El miedo te paraliza, no te deja actuar, no te deja razonar”, señala Strasorier.

Al mismo tiempo se pregunta cómo se hace, entonces, para evadir el contagio o la trasmisión: “Es muy sencillo. No hay que llegar a tener un contacto estrecho que es estar cara a cara con otra persona, sin uso de barbijo, desconociendo el estado del otro, a menos de dos metros y por más de 15 minutos. Ésa es la definición y en esa definición se centra todo lo que puedo hacer para evitar la trasmisión”.

Porque la idea primigenia de que el virus se contagiaba tocando superficies o de la compra que se hacía en el supermercado se demostró que es insignificante en porcentaje porque el 99% de la trasmisión del Covid se produce cara a cara, con las mucosas de los ojos, de la nariz, de la boca y, eventualmente, por llevarme las manos a esos lugares del rostro.

“Hay una necesidad de que la gente tenga recreación, que pueda salir, aunque sin confundir con aquellos que plantean que están perdiendo su libertad y entienden por libertad ir a tomar cerveza con amigos a un bar. El que lo crea así tiene que replantearse profundamente el concepto. Libertad y respeto es también evitar la trasmisión y tratar de no traer el virus para la gente que pueda tener cierta predisposición negativa en mi ámbito familiar. Entiendo que hay cosas que pueden ampliarse a gente que ya recibió las dos dosis”, concluye Strasorier.

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