24/05/2022

Caminó durante 3 meses para unir las 5 estancias jesuíticas

Roberto Benítez unió las cinco estancias jesuíticas y las ruinas de la iglesia jesuítica de La Calera. Caminó por cinco departamentos y más de 20 localidades. La caminata le demandó tres meses y ya está preparando una caminata por el Camino Real

Sin más compañía que un andador, unas pocas pilchas y una carpa, Roberto Benítez (64) coronó una travesía digna de mención y, probablemente, inédita en la provincia de Córdoba: unió el conjunto del Camino de las Estancias a pie.

Cuando a mediados de diciembre pasó por nuestra zona, donde estuvo en las estancias de Jesús María y Colonia Caroya, no podíamos dimensionar la magnitud del esfuerzo que restaba por cumplir.

Es que de aquí siguió su derrotero hacia Santa Catalina y Salsipuedes (allí pasó la navidad y disfrazado de Papa Noel visitó unos geriátricos).

Después, cruzó a La Falda por el Camino del Cuadrado y se adentró en las serranías hasta llegar a Candelaria.

Fue cuando avisó que tendría poca señal de telefonía móvil para establecer comunicaciones y pasó de Punilla a Traslasierra.

En ese territorio visitó San Carlos Minas, Salsacate, Ambul, Panaolma, San Lorenzo, Cura Brochero, Mina Clavero, Villa Benegas, y La Posta, antes de pasar de nuevo a otra zona de Punilla.

El último tramo lo vio caminar Icho Cruz, Mayú Sumaj, San Antonio de Arredondo, Carlos Paz, Malagueño, y Yocsina, antes de encarar un nuevo cruce departamental que lo dejaría en Alta Gracia.

Para cuando llegó a La Calera, le restaba ingresar nuevamente a la ciudad de Córdoba entre este lunes y martes y concretar los 520 kilómetros de recorrido total.

Un mensaje valioso

Además de una enorme satisfacción por haberlo hecho, la travesía le dejó 10 kilos menos de peso y una agenda cargada de nombres de funcionarios y autoridades de las localidades visitadas.

Con este antecedente, Benítez quiere volver en algún momento del año para brindar charlas motivacionales a personas mayores con un mensaje simple: no hay un momento exacto para abandonar el sedentarismo, pero sí una decisión concreta de querer mejorar la calidad de vida.

El influencer de las personas mayores

En un mundo tecnologizado como el nuestro, es frecuente hablar de personas que a través de redes sociales se convierten en influencia para otros semejantes.

Roberto va en esa dirección porque es la historia de alguien que era hiperobeso y sedentario y que a los 59, grave accidente mediante, toma una determinación crucial y cambia radicalmente su forma de vivir.

Y fue la caminata diaria, el ejercicio, y una mejor alimentación la que lo hicieron perder más de 30 kilos y a encarar metas ambiciosas como la que acaba de concretar.

Pero no se queda en esta caminata sino que piensa repetirla seis veces más, siempre entre diciembre y febrero, y también recorrer los 172 kilómetros del Camino Real al Alto Perú -después de septiembre de este año- y concretar la caminata Brocheriana antes de eso.

Los límites son propios, claro está. Con voluntad, muchas barreras se traspasan.

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