28/10/2021

Aborto legal: el acceso es más complicado en el Norte

De los tres hospitales provinciales que tiene el norte cordobés, sólo uno cuenta con personal no objetor de conciencia. En clínicas privadas, casi no se ofrece.

En su primer año, la práctica real de la ley de IVE encuentra obstáculos, sobre todo en localidades chicas y medianas. Y el norte de Córdoba no es excepción.

El primer escollo con el que se topan las mujeres que decidieron apelar al aborto legal es que la mayoría del personal médico es objetor de conciencia.

Ocurre, por ejemplo, con el 100% de los médicos del Hospital Vicente Agüero y del Hospital Romagosa de Deán Funes. La única excepción, hoy, es el hospital de San José de la Dormida que tiene dos médicos no objetores y un anestesista.

Vale recordar que el procedimiento estándar para el aborto legal comienza con la decisión de un profesional de la medicina de “recetar” el medicamento abortivo (misoprostol) y que, salvo alguna complicación, no es necesario un procedimiento quirúrgico.

Pero la principal dificultad está en cómo comenzar el procedimiento, en quién lo inicia. Los centros de salud de toda la provincia formaron una red donde articulan, consultan, derivan, y buscan sortear las dificultades.

“Sabemos que hay zonas complicadas, donde hay muchos médicos objetores y del ámbito privado se derivan las consultas por IVE al sistema público”, explicó Esteban Ruffin, vocero sobre la aplicación de la ley 27.610 en el Ministerio de Salud de la Provincia.

“Sólo tuvimos -aclaró- un caso de demora en San José de la Dormida por la falta de ecógrafo. De cualquier forma, la ecografía es una recomendación sanitaria, sobre todo para los casos que no recuerdan la última fecha de menstruación y se dificulta calcular la semana gestacional, pero no es una indicación, es decir, no debería ser un impedimento para cumplir con la ley. Ante una complicación, los centros primarios deben derivar a los hospitales”.

En la atención primaria

La Municipalidad de Jesús María cuenta con una médica que no es objetora de conciencia y que administra el misoprostol a toda paciente que lo requiere.

Si por algún motivo a esa práctica hubiese que complementarla con un legrado, el hospital toma la posta.
Allí, para evitar la estigmatización y por protocolo ni siquiera se pregunta la razón por la que se solicita el legrado y cualquier profesional lo practica.

A través de esa interacción entre la Municipalidad y el Hospital Vicente Agüero, con la administración oral e intravaginal de misoprostol en lo que va del año se practicaron 100 abortos, 51 de Jesús María y 49 del norte cordobés.

Vale destacar que en Jesús María solamente es posible acceder a la IVE en la salud pública ya que en las clínicas privadas tampoco lo practican.

“Al médico no se le puede obligar a que realice una práctica que va en contra de su creencia. Pero el Estado tiene la obligación de que se cumpla la ley con un sistema que esté integrado con los profesionales que no se oponen”, graficó una fuente consultada por este medio.

Un dato no menor en relación a los 100 abortos legales que se atendieron este año es su significado simbólico porque esas prácticas salieron de la clandestinidad y la culpa que significaba antes para las mujeres, sin contar los riesgos a los que se exponían.

En el sitio www.socorristasenred.org hay información y direcciones de agrupaciones adheridas que acompañan y asesoran en el proceso a mujeres que decidan acceder a la IVE.

La ley establece el derecho a decidir la interrupción del embarazo hasta la semana 14 del proceso gestacional. Hasta la semana 12, la práctica es medicamentosa; luego, requiere otro método y se recomienda la aspiración manual endouterina.

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